En el barrio José Gregorio Hernández, al oeste de Maracaibo, aún queda el impacto. Entre los vecinos, el estupor no ha pasado a una semana del asesinato de Franchesca Carrillo, la joven de 13 años que fue abusada y muerta a golpes por un grupo de ‘amigos’.
“Eso te demuestra una terrible pérdida de valores. Yo la vi varias veces venir a buscar a su hermanito al kinder. Usaba una ropa muy provocativa y era solo una niña”, se lamentó una de las maestras del preescolar María Rosario Campos, sin querer dar su nombre.
“Hay que retomar la enseñanza no solo en la escuela, sino en el hogar. Por aquí hay familias que ven al docente como alguien que le cuida el ‘niño’, mientras están en clase ellos están ‘liberados’ por así decirlo. Ese crimen cambió al barrio, comentó la educadora.
Policialmente el crimen está resuelto. A los cinco primeros detenidos se sumaron dos más. Fuentes policiales dijeron que se determinó que “estos jóvenes estuvieron en el sitio del crimen”.
