El llanto desesperado de la madre inundó  las calles del urbanismo Villa Nueva Venezuela. En la carretera, bajo el enorme camión, yacía el cuerpo de su  hijo de 8 años, Kristian Parra.

A las 12:30 de la tarde, la mujer regresaba a su casa, ubicada cerca del lugar del accidente, luego de ir a  una bodega cercana,  en el municipio Lagunillas.

A esa misma hora el conductor del camión Mack llegaba a su casa para almorzar. “Al parecer el niño salió corriendo para llegar a su casa, pero el conductor no pudo verlo cuando estacionaba, iba a muy baja velocidad, pero desafortunadamente le aplastó la cabeza…”, narró un vecino de la familia.