Luis Antonio Salas, de 28 años, un expolicía y administrador de la Policía Municipal de Jesús María Semprún (Polisemprún), murió luego de recibir un tiro accidentalmente en la cabeza por parte del oficial Marcos Bracho. Se dijo que manipulaba un arma y esta se accionó.

  Lo trasladaron hasta  el Hospital General de Santa Bárbara, donde los médicos le diagnosticaron traumatismo cráneo encefálico, debido al impacto de bala que recibió en la frente. Luego de ocho días recluido, falleció. El culpable está detenido.