Julio Loaiza fue asesinado en su bodega, ubicada en el sector Cañada Honda, a las 7:15 de la mañana de este martes.
El bodeguero, de 60 años, acostumbraba abrir la venta de víveres y charcutería al amanecer y cerraba a las 8 de la noche, todos los días. Hoy no fue la excepción, sólo que el primer cliente fue su asesino.
Un disparo en la cabeza lo dejó tendido junto a una caja, dónde se presume que guardaba el dinero, envuelto en un charco de sangre. Tenía 8 hijos.
Los vecinos describieron al señor Loaiza cómo humanitario, acostumbraba fiar cuando los clientes no tenían dinero para pagar la compra, era querido por los vecinos y no tenía problemas con nadie.
