Parece que nació sin corazón en el pecho. Solo así se explica que una madre dejara encerrados a seis de sus hijos en un rancho y encadenara a una, de apenas cinco años, a un palo en el lavadero de la humilde vivienda.
Sucedió en San Josecito, en el Táchira. Los niños residen en un rancho de una invasión, ubicada adyacente al relleno sanitario de esa población, capital del municipio Torbes.
Los vecinos habían denunciado a la madre. Se emitió la orden y efectivos de la Policía de Torbes con funcionarios del Consejo de Protección del Niño, Niña y Adolescente (Cpnna) se dirigieron al barrio.
En el rancho estaban los seis niños, encerrados. “La menor, es una bebita que tiene apenas cinco meses”, dijo el director de Politorbes, Richard Osorio.
