Reinaldo Antonio Mendoza Mendoza (24), Franklin Javier Riera Ramírez (32), Carlos Elías Mendoza Dacota (27) y dos hombres más aún por identificar son los cinco presuntos delincuentes linchados por una poblada al enterarse de que llevaban secuestrado un caficultor de la zona.
El múltiple linchamiento aconteció el pasado domingo 18 de diciembre en el caserío rural Cascarrón, vía rural hacia Agua Amarilla, perteneciente a la parroquia Hilario Luna y Luna del municipio Morán, capital El Tocuyo, estado Lara.
Se pudo conocer que en toda esta jurisdicción –según pobladores- los bandidos mantenían azotados a los productores agrícolas, pero a estos hombres los vecinos ya los tenían precisados. Es por eso que cuando vieron lo que estaba pasando y actuaron por cuenta propia.
Al parecer, los maleantes sometieron al productor bajo amenaza de muerte con un arma de fuego con la intención de quitarle la camioneta en la que se trasladaba, pues lo llevaban sometido y obligado a conducir hasta su casa.
Algunas personas que lo conocía, observaron una actitud muy sospechosa y actuaron en consecuencia. Para rescatarlo, primero optaron por captura a los antisociales que huían. Al ya tenerlos bajo su dominio a tres de ellos, se unieron otras personas que de una vez comenzaron a golpearlos y torturarlos hasta que fallecieron. Los otros dos presuntos hampones que se habían escondidos en el monte y que aún están sin identificar, al tenerlos los golpearon salvajemente hasta morir.
Fuentes policiales revelaron que la turba llegó al lugar donde sometían al agricultor y con escopetas le dispararon a Reinaldo Antonio en la cabeza, mientras que a Franklin Javier le propinaron varios machetazos. Carlos Elías lo mataron a golpes, aunque una fuente dijo que murió ahogado, por cuanto los habitantes le metían la cabeza en un río de la zona como manera de presión para hacerle hablar y que delatara a los otros compinches con los que se la pasaba robando.
Los fallecidos, al parecer, conformaban la banda de “El Pánfilo” y tenían la costumbre de asaltar a los productores en la carretera para robarles el café y el ganado. Su radio de acción era en Lomas de Guárico.
Comisiones policiales que llegaron al lugar de los asesinatos iniciaron las averiguaciones respectivas.