Más de cinco millones de personas en el mundo viven con una forma avanzada de degeneración macular asociada a la edad llamada atrofia geográfica, en la que mueren las células de la retina y aparece un punto ciego en el centro del campo visual. Un sistema llamado Prima busca revertir parte de ese daño con un implante retiniano y unas gafas con cámara.

El sistema fue aprobado en Europa en julio y sigue a la espera de autorización de la FDA en Estados Unidos. En los pacientes que lo recibieron, y después de varias sesiones de entrenamiento, más del 80 % pudo leer, hacer crucigramas y usar el móvil.

Un implante ocular devuelve lectura básica a casos de DMAE

Cómo funciona el sistema Prima

El dispositivo aprovecha que la DMAE no destruye todos los circuitos retinianos. En este caso, mueren los fotorreceptores, que convierten la luz en una señal eléctrica, pero otras vías del ojo siguen activas.

Las gafas incorporan una cámara frontal en miniatura que capta en tiempo real lo que ve la persona. Esa imagen se convierte en una señal de vídeo de unos cinco megapíxeles a 30 fotogramas por segundo y se envía a un procesador conectado por fibra óptica.

Un implante ocular devuelve lectura básica a casos de DMAE

Luego, un pequeño procesador de mano transforma ese vídeo en señales de luz infrarroja que regresan a las gafas. El equipo incluye botones físicos para ajustar contraste, brillo y zoom.

Después, un proyector láser orientado hacia el ojo emite pulsos de luz del infrarrojo cercano a 880 nanómetros. Esa señal atraviesa la pupila y llega al implante retiniano ubicado en la parte posterior del ojo.

Un implante ocular devuelve lectura básica a casos de DMAE

El implante y la señal que llega al cerebro

El implante tiene 378 píxeles, cada uno con un electrodo y dos células fotovoltaicas. Por un lado, convierte la luz en una corriente que las células bipolares y ganglionares sanas transmiten al cerebro. Por otro, funciona como una célula solar que alimenta el chip, por lo que no necesita batería.

Frank Brodie, oftalmólogo de la Universidad de California en San Francisco y director médico de oftalmología de Science Corporation, explicó que el sistema aprovecha las funciones naturales del cuerpo para procesar y transmitir la información visual.