La Agencia Europea de Medicamentos (EMA) ha otorgado su respaldo al uso de Rasonque, un fármaco cuyo principio activo es el daraxonrasib, diseñado para el abordaje del cáncer de páncreas metastásico. Esta decisión sigue a la autorización previa concedida por la Administración de Alimentos y Medicamentos (FDA) de los Estados Unidos el pasado mes de agosto, aunque la aprobación definitiva en el territorio europeo queda sujeta a la resolución final de la Comisión Europea.
Mecanismo de acción frente al tumor
El daraxonrasib actúa como un inhibidor oral de la proteína RAS, un componente vinculado directamente al crecimiento descontrolado de las células tumorales en el páncreas. Al bloquear esta vía molecular, el fármaco funciona como una terapia dirigida que impide la reproducción de las células malignas y favorece su degradación, logrando en ensayos clínicos duplicar el tiempo de supervivencia de los pacientes en comparación con las terapias convencionales.
Perfil de seguridad y efectos adversos
Aunque el tratamiento representa un avance significativo para pacientes que no han respondido a otras terapias, los especialistas advierten que no debe considerarse una cura definitiva. Como ocurre con otros fármacos oncológicos, su administración puede conllevar efectos secundarios, siendo los más frecuentes la erupción cutánea, diarrea, estomatitis, náuseas, fatiga, vómitos, dolor abdominal, edema, disminución del apetito y hemorragias.




