Un estudio vincula la muerte de Simonetta Vespucci con un tumor
Investigadores italianos sugieren que la musa de Botticelli habría sufrido un tumor neuroendocrino en la hipófisis. La pista salió de varios retratos y de síntomas descritos en cartas de la época.
Un equipo de científicos italianos plantea que Simonetta Vespucci, la musa de Sandro Botticelli, pudo haber muerto en 1476 a causa de un tumor neuroendocrino de la hipófisis. La hipótesis se apoya en cambios visibles en varios cuadros y en los síntomas que, según cartas de la época, sufrió antes de morir.
Las pistas que dejaron sus retratos
La investigación retoma observaciones previas publicadas en estudios anteriores, donde ya se había señalado una evolución en los rasgos del rostro de Simonetta: la mandíbula, la ceja y los tejidos blandos parecían cambiar con el paso del tiempo en las pinturas.
Ahora, el nuevo trabajo se fijó también en los ojos, que en las obras de Botticelli habrían mostrado una leve desalineación progresiva, compatible con un problema que afecta los nervios craneales. Ese patrón encaja, según los autores, con un tumor que crece en la hipófisis y altera la vista.
La hipótesis no se limita al aspecto físico. En un cuadro concreto, Retrato alegórico de una mujer, la figura femenina aparece presionándose el pecho y expulsando leche, pese a que Simonetta murió sin descendencia. Esa señal también se interpreta como un posible efecto de un tumor que eleva la prolactina, hormona vinculada con la producción de leche.
Lo que dicen las cartas de 1476
Simonetta falleció a los 23 años, después de un baile. De acuerdo con las cartas que su suegro, Piero Vespucci, envió a Lorenzo de Medici, la joven se desplomó mientras bailaba y luego pasó varios días en cama con fuertes dolores de cabeza, mareos, alucinaciones y vómitos.
En ese punto entra otra pieza de la investigación: la posibilidad de una apoplejía hipofisaria, una complicación que puede aparecer cuando un tumor de la hipófisis sufre una hemorragia o un cambio brusco de presión. Los autores sostienen que el esfuerzo del baile habría podido desencadenarla.
La nueva investigación, publicada en una revista especializada en humanidades médicas, no permite un diagnóstico definitivo a casi 550 años de la muerte de Simonetta, pero sí refuerza la idea de que detrás del misterio pudo haber un tumor y no tuberculosis, como se pensó durante mucho tiempo.
La lectura final sigue siendo una reconstrucción histórica apoyada en imágenes y documentos, no en pruebas clínicas directas. Aun así, para los investigadores, los retratos de la musa de Botticelli conservan algo más que su belleza: también podrían guardar la pista de su enfermedad y de su muerte.
Contenido redactado con asistencia de un LLM.
Preguntas frecuentes
¿De qué trata esta nota?+
Un equipo de científicos italianos plantea que Simonetta Vespucci, la musa de Sandro Botticelli, pudo haber muerto en 1476 a causa de un tumor neuroendocrino de la hipófisis. La hipótesis se apoya en cambios visibles en varios cuadros y en los síntomas que, según cartas de la época, sufrió antes de morir.
¿Qué se sabe sobre «Las pistas que dejaron sus retratos»?+
La investigación retoma observaciones previas publicadas en estudios anteriores, donde ya se había señalado una evolución en los rasgos del rostro de Simonetta: la mandíbula, la ceja y los tejidos blandos parecían cambiar con el paso del tiempo en las pinturas.
¿Qué se sabe sobre «Lo que dicen las cartas de 1476»?+
Simonetta falleció a los 23 años, después de un baile. De acuerdo con las cartas que su suegro, Piero Vespucci, envió a Lorenzo de Medici, la joven se desplomó mientras bailaba y luego pasó varios días en cama con fuertes dolores de cabeza, mareos, alucinaciones y vómitos.