La aterosclerosis puede terminar en un ictus cerebral agudo o en un infarto cardíaco cuando avanza sin tratamiento, advirtió el doctor Yafell Serulle, especialista en cirugía neuroendovascular y neurorradiología intervencionista.
El médico explicó que el proceso se produce cuando se acumulan colesterol, plaquetas y otras sustancias en las arterias. Con el tiempo, ese depósito reduce el paso de la sangre hacia el organismo.
Cómo se origina el problema
Serulle señaló que la aterosclerosis comienza a cerrar las arterias y dificulta la circulación normal. Según su explicación, esa obstrucción puede afectar tanto al cerebro como al corazón, dependiendo de qué vasos estén comprometidos.
Si el proceso alcanza las arterias cerebrales, dijo, puede desencadenar un ictus cerebral agudo. Si compromete las del corazón, el desenlace puede ser un infarto cardíaco.
Señales que pueden pasar inadvertidas

El especialista indicó que estas enfermedades vasculares pueden dar síntomas sutiles. En el caso del cerebro, mencionó cansancio, mareos, alteraciones de la visión y dolores de cabeza.
Ante esas manifestaciones, recomendó acudir al médico y someterse a las evaluaciones correspondientes para determinar si existe este proceso y buscar opciones para frenarlo y reducir sus efectos.
Un encuentro centrado en salud vascular
Las declaraciones fueron ofrecidas antes del inicio del Fluter Summit 2026, un encuentro académico que reunió a más de 200 especialistas y estuvo enfocado en los desafíos de la salud vascular y el abordaje de enfermedades que requieren la intervención de distintas disciplinas médicas.
La jornada reunió perspectivas de la cirugía neuroendovascular, la cardiología intervencionista, la angiología y la cirugía vascular, endovascular y cardiovascular, con participación de profesionales nacionales e internacionales.
El programa se desarrolló bajo el tema «Salud vascular y terapia integral: de la prevención al manejo quirúrgico especializado».




