Investigadores de Barcelona desarrollaron un chip integrado en tejido cardíaco vivo capaz de reproducir aspectos clave del funcionamiento del corazón, un avance que puede ayudar a entender mejor la cardiotoxicidad y a evitar el descarte de fármacos prometedores.
El trabajo fue publicado en la revista Advanced Healthcare Materials y surge de la colaboración entre el CSIC, el Centro Superior de Investigaciones Científicas, e IDIBELL, el Instituto de Investigación Biomédica de Bellvitge. El chip se generó a partir de células madre humanas.
Un modelo para evaluar fármacos antes de llegar al paciente
La propuesta se presenta como una alternativa para mejorar la evaluación de la seguridad de los medicamentos antes de que lleguen al paciente. Según el CSIC, uno de los principales problemas en el desarrollo de nuevos fármacos es que sus efectos adversos sobre el corazón suelen detectarse en fases avanzadas de los ensayos clínicos.
El dispositivo integra tres tipos de células derivadas de una misma línea de células madre, lo que permite recrear de forma más fiel la estructura y el comportamiento del tejido vivo.
