Dos terremotos de magnitud 7,3 y 7,5 azotaron a Venezuela al final de la tarde del 24 de junio, y el psicólogo clínico y comunitario Manuel Llorens planteó ocho medidas para las primeras 24 horas.
La primera medida es garantizar la seguridad física: alejar a las personas de estructuras dañadas, tomar en cuenta posibles réplicas y facilitar el acceso a refugio, atención médica, medicinas, alimentos y agua.
También recomienda ofrecer un contacto calmado, explicar con claridad lo que sucede y no obligar a nadie a narrar de inmediato su experiencia traumática. Además, pide evaluar necesidades urgentes como lesiones, familiares desaparecidos, falta de refugio o medicamentos, y priorizar lo que pueda resolverse pronto.
La reunificación familiar y la información verificada forman parte de la respuesta
Entre las pautas también figura facilitar la reunión familiar y los apoyos sociales, ayudar a las personas a contactar a sus seres queridos y fomentar la conexión con familiares, amigos y comunidad. A eso se suma brindar información precisa sobre seguridad, refugios, acciones de rescate y servicios disponibles, además de aclarar rumores e información falsa cuando sea posible.
Llorens plantea que es normal sentir miedo, confusión, dificultad para concentrarse, llanto, adormecimiento o problemas para dormir después de un desastre, y advierte que esas reacciones no deben interpretarse automáticamente como un trastorno mental. También sugiere descansar, hidratarse, comer cuando sea posible, permanecer con personas de apoyo y concentrarse en los próximos pasos inmediatos.
Los niños, los adultos mayores y quienes ya tenían una condición mental requieren más atención
El psicólogo señala que hay que prestar especial atención a niños, adultos mayores, personas con discapacidad, quienes han perdido seres queridos y quienes ya tenían una condición mental previa. También pide que trabajadores de emergencia y voluntarios busquen apoyo cuando lo necesiten y traten de descansar siempre que puedan.
El psicólogo social recomienda buscar ayuda profesional de manera inmediata si la persona tiene ideas suicidas o deseos de morir, si no puede cuidarse a sí misma o a sus hijos, si presenta desorientación o desconexión de la realidad, si hay agresividad o peligro, o si afronta un pánico severo o un malestar abrumador que no mejora con apoyo.
«Pequeñas acciones pueden ayudar a salvar vidas y promover la recuperación»
Manuel Llorens
El especialista subraya que la presencia tranquila, la ayuda práctica y el apoyo compasivo pueden marcar una gran diferencia en las primeras horas después de un terremoto, e invita a comunicarse con la Cruz Roja Venezolana en caso de ayuda o información: 0422-799-4880.
