Procedimientos para eliminar el mal olor
El blog La Mallorquina sugiere iniciar el lavado con una taza de vinagre blanco junto al detergente habitual; el vinagre actúa como desinfectante natural y suavizante. Después, se recomienda un segundo ciclo añadiendo media taza de bicarbonato de sodio, que neutraliza los olores y aporta frescura a la tela.
Una vez finalizado el lavado, lo ideal es tender las toallas al sol para evaporar la humedad residual. Como alternativa, se pueden agregar unas gotas de aceites aromáticos durante el lavado para dar un perfume agradable y aprovechar sus propiedades antibacterianas.
Si el olor persiste, el mismo blog indica remojar las toallas en agua caliente con sal, método que ayuda a eliminar las bacterias responsables del mal olor.
Recomendaciones para prevenir la humedad
Además del lavado, la forma de secar y almacenar las toallas influye en su conservación. Los especialistas aconsejan secarlas completamente después de cada uso y evitar dejarlas colgadas detrás de la puerta del baño o dentro del cesto de ropa sucia, lugares donde la humedad se acumula.
Se recomienda lavar las toallas al menos una vez por semana y no sobrecargar la lavadora, permitiendo que el detergente se distribuya y enjuague eficientemente. Si es necesario, se puede realizar un enjuague adicional.
Una vez secas, lo mejor es guardarlas en un sitio fresco y seco para prevenir la aparición de malos olores y humedad.
