Claves
- —Las altas temperaturas aumentan el sudor y el sebo, y eso favorece que polvo e impurezas se adhieran al rostro.
- —Si el protector solar no se retira bien al final del día, sus residuos se acumulan con la suciedad y pueden favorecer imperfecciones.
- —Los protectores resistentes al agua, de larga duración o minerales suelen requerir doble limpieza.
En verano, la piel necesita una limpieza más cuidadosa para retirar sudor, sebo, contaminación y restos de protector solar. Simon Ourian, dermatólogo cosmético de Beverly Hills, sostiene que ese paso es clave para mantener el rostro sano y favorecer que los tratamientos posteriores actúen mejor.
El especialista explica que el calor aumenta la producción de sudor y sebo, lo que facilita que las partículas contaminantes, el polvo y otras impurezas se adhieran al rostro. Si además no se elimina bien la fotoprotección, esos residuos pueden acumularse y alterar el equilibrio de la piel.
El protector solar obliga a extremar la limpieza nocturna

Ourian advierte que el protector solar es uno de los cosméticos más resistentes. Por eso, cuando no se retira completamente al final del día, puede mezclarse con el sebo y la suciedad y favorecer la aparición de imperfecciones.
Según su criterio, la doble limpieza se vuelve imprescindible durante los meses de verano, sobre todo si se usan protectores resistentes al agua, de larga duración o minerales. También la recomienda cuando se ha aplicado maquillaje o varias capas de productos.
El dermatólogo insiste en que limpiar la piel no significa agredirla. El objetivo es eliminar impurezas sin comprometer la barrera cutánea, con una rutina suave y constante.
Cómo limpiar sin resecar ni irritar la piel
Ourian señala que una limpieza eficaz debe adaptarse al tipo de piel. Para las pieles grasas, menciona limpiadores en gel ligeros; para las secas o maduras, texturas en crema o leche limpiadora; y para las sensibles, fórmulas suaves y sin perfume. Las pieles mixtas, añade, suelen responder bien a geles o lociones equilibradas.

También recomienda evitar el agua muy caliente, los limpiadores espumosos agresivos, la exfoliación excesiva y la limpieza demasiado frecuente, porque pueden dejar la piel tirante y más apagada. En cambio, sugiere usar agua templada, limpiadores suaves y aplicar una crema hidratante cuando la piel todavía está ligeramente húmeda.
En su resumen de rutina ideal para el verano, el especialista propone una limpieza suave por la mañana y una doble limpieza por la noche si se ha usado protector solar o maquillaje, seguida de hidratación y, durante el día, protección solar.
Ingredientes y hábitos que el dermatólogo prioriza
Entre los ingredientes que sugiere buscar en un limpiador figuran la glicerina, las ceramidas, la niacinamida, el ácido hialurónico y otros activos calmantes como el pantenol. En cambio, recomienda evitar sulfatos agresivos, exceso de alcohol y fragancias intensas, especialmente en pieles sensibles.
Para la piel madura, pide especial delicadeza: limpiadores suaves y nutritivos que eliminen impurezas sin alterar la barrera protectora. También indica que una exfoliación química suave una o dos veces por semana puede ser suficiente, siempre con moderación.
Ourian resume su filosofía en una idea simple: una piel sana es una piel bonita, y la mejor rutina es la que puede mantenerse con constancia.
