A la fecha ya se han desplegado barcos y aviones militares, además de personal de emergencia, para hacer llegar ayuda humanitaria y evaluar los daños en las zonas más aisladas.
En el estado de Nueva Gales del Sur, el más afectado por los incendios que arden desde la primavera austral, en septiembre, se ha declarado nuevamente el estado de emergencia debido a los pronósticos de temperaturas por encima de los 40 grados y fuertes vientos en la costa meridional.
Las autoridades de Australia ordenaron este jueves la evacuación de miles de personas a causa de los incendios forestales en el sureste del país, que se han cobrado al menos ocho víctimas mortales desde el lunes, y ante la amenaza de que se agraven en los próximos dos días.
La medida permitirá a los bomberos de Nueva Gales del Sur realizar evacuaciones forzosas ante el avance de los fuegos, que han destruido más de 1.300 viviendas, 400 de ellas arrasadas durante los últimos días en el sureste del país.
Al menos 18 personas murieron desde el inicio de la temporada de incendios, en septiembre. Esta cifra podría aumentar, ya que las autoridades del estado de Victoria afirmaron este jueves que 17 personas se encuentran desaparecidas en ese territorio.