La menopausia se asocia tradicionalmente al organismo femenino, pero el envejecimiento también trae consigo modificaciones hormonales en los varones. De acuerdo con información del Hospital Clínic Barcelona, entre un 2% y un 6% de los hombres sanos presentan un déficit de testosterona a partir de los 40 años.

Esta reducción en los niveles hormonales es un proceso habitual que por lo general no deriva en complicaciones graves, aunque en ciertos casos genera alteraciones físicas y repercute en la salud sexual. Esta condición recibe el término clínico de hipogonadismo masculino, aunque en el ámbito popular se le denomina «menopausia masculina» o «andropausia».

Factores de riesgo y diagnóstico médico

Especialistas de la institución sanitaria señalan la existencia de determinados padecimientos que incrementan la probabilidad de desarrollar hipogonadismo. Entre estas condiciones figuran la obesidad, la diabetes tipo 2, la hipertensión, el colesterol elevado y diversas afecciones de tipo cardiovascular y pulmonar.

Ante la aparición de signos como pérdida de masa muscular y ósea, alteraciones del humor, sofocos o disfunción eréctil, los expertos recomiendan acudir al médico de familia para un diagnóstico adecuado. El profesional evaluará al paciente y, de considerarlo pertinente, lo remitirá a uroandrología.

Riesgos del consumo de suplementos sin supervisión

El abordaje terapéutico se personaliza según el estado de salud de cada individuo, considerando factores como el peso, la concentración de glóbulos rojos, los niveles glucémicos y la densidad ósea.

Asimismo, cuando la disfunción eréctil está vinculada a esta condición hormonal, el tratamiento requiere un enfoque multidisciplinario que involucra a especialistas en andrología, psicología e incluso a la pareja del paciente.