Esquizofrenia: Cómo el crecimiento de los vasos sanguíneos en el cerebro podría ser un factor
Es natural que nos preguntemos acerca de las razones detrás de las enfermedades mentales, especialmente de aquellas que aún no tienen claras explicaciones. La esquizofrenia es una de ellas. Sin embargo, un reciente estudio publicado en la r
Es natural que nos preguntemos acerca de las razones detrás de las enfermedades mentales, especialmente de aquellas que aún no tienen claras explicaciones. La esquizofrenia es una de ellas. Sin embargo, un reciente estudio publicado en la revista Molecular Psychiatry pudo haber dado una luz sobre las posibles causas de esta enfermedad.
El análisis se centró en cómo la función de las células inmunológicas influyen en el desarrollo de la esquizofrenia. Los investigadores descubrieron que los factores inmunológicos en personas con dicha enfermedad afectan el crecimiento de los vasos sanguíneos en el cerebro.
Aunque aún se requieren más estudios para comprobar si este mecanismo realmente influye en el desarrollo de la condición, el hallazgo es significativo en la medida en que la esquizofrenia es una enfermedad mental crónica que afecta a alrededor de 24 millones de personas alrededor del mundo. A pesar de ello, todavía no se saben todas las causas de la condición, aunque se sospecha que puede ser una combinación de factores genéticos, físicos, psicológicos y ambientales los responsables.
Pero cada vez hay más evidencia que sugieren que la esquizofrenia puede derivar de una respuesta inmunitaria en el cerebro. Entender cómo funcionan las células inmunológicas en el cerebro de las personas que padecen esquizofrenia puede llevar al desarrollo de tratamientos para la enfermedad.
Los investigadores se enfocaron en el rol de los astrocitos en el desarrollo de la esquizofrenia. Los astrocitos son células gliales que se encuentran en el sistema nervioso y que ayudan a las neuronas, y son conocidas por su función en la secreción de proteínas inmunológicas llamadas citocinas. También modulan la formación de nuevos vasos sanguíneos en el cerebro, en la barrera sangre-cerebro.
En el estudio, los investigadores tomaron muestras de piel de tres personas con esquizofrenia y cuatro personas sin la enfermedad, reprogramaron las células para convertirlas en células madre pluripotentes inducidas (iPSC) y las usaron para producir neuronas y astrocitos.
Los investigadores encontraron que las muestras de quienes padecen esquizofrenia contenían niveles más altos de citocinas proinflamatorias, así como diferentes niveles de otras proteínas que indicaban menor vascularización. Después, los investigadores colocaron los astrocitos en la región vascular de huevos de gallina fecundados para observar cómo afectaban la formación de vasos sanguíneos. Descubrieron que los astrocitos de personas con esquizofrenia producían menos vascularización y secretaban más de una citocina proinflamatoria conocida como interleucina-8.
Los autores del estudio señalaron que sus hallazgos demuestran que los astrocitos de personas con esquizofrenia pueden alterar el grosor de los vasos sanguíneos en el cerebro, reduciendo el paso de metabolitos que llegan al cerebro. Agregaron que los astrocitos en personas con esquizofrenia podrían alterar la vascularización en el neurodesarrollo fetal, lo que podría llevar a malformaciones tempranas del circuito cerebral y la aparición posterior de esquizofrenia.
Si bien se requiere de más investigación en este campo, el estudio sugiere que la inflamación juega un rol importante en la salud cerebral y que las citocinas proinflamatorias podrían estar detrás de una condición como la esquizofrenia. Entender esto podría llevar a la creación de nuevos tratamientos para una enfermedad que afecta a millones de personas alrededor del mundo.