Salud

El magnesio que promete llegar al cerebro no cumple

Los suplementos que anuncian beneficios para la memoria o el cerebro apoyan su venta en evidencia limitada. En humanos, los datos no bastan para respaldar esas promesas.

El magnesio que promete llegar al cerebro no cumple

El magnesio es indispensable para el organismo: participa en cientos de reacciones químicas y también interviene en la transmisión de señales dentro del sistema nervioso. Pero esa necesidad biológica no significa que tomar más cantidad vaya a mejorar el funcionamiento del cerebro ni que el mineral llegue, por ese solo hecho, a una zona concreta del cuerpo.

En los suplementos, el magnesio no se presenta solo, sino unido a otros compuestos que deben disolverse para liberar la forma iónica que usa el cuerpo. La absorción depende de varios factores, entre ellos la dosis, el contenido del estómago y la cantidad de magnesio ya presente en el organismo. En la práctica, cuanto mayor es la dosis, menor suele ser la fracción absorbida.

Más dosis no implica más efecto

La forma química también importa. El óxido de magnesio, frecuente en las pastillas más baratas, no se descompone con facilidad y suele actuar sobre todo como laxante, al atraer agua hacia los intestinos. Otras sales, como el citrato de magnesio, se disuelven mejor, pero eso no equivale a que dirijan el mineral hacia órganos específicos.

El problema, según explica el texto publicado por WIRED República Checa, es que el mercadeo de algunos productos presenta esa idea como si fuera un hecho: que ciertas mezclas químicas llevarían el magnesio directamente al cerebro o a los músculos. Esa afirmación suele apoyarse en estudios con roedores y en dosis más altas y más prolongadas que las que normalmente contiene una tableta comercial.

La evidencia en humanos sigue siendo débil

Entre los ejemplos citados aparece un estudio en ratas sobre una sal llamada L-treonato de magnesio, que aumentó la cantidad de magnesio en el cerebro y mejoró algunas funciones vinculadas con el aprendizaje y la memoria. Sin embargo, cuando se mira la evidencia en personas, el panorama es mucho menos convincente.

Se han realizado ensayos aleatorios pequeños que reportan mejoras en algunas pruebas cognitivas o en el sueño, pero con limitaciones importantes: en algunos casos evaluaron mezclas de sustancias, duraron pocas semanas o midieron muy pocos resultados. Además, varios de esos trabajos no pueden considerarse independientes porque fueron financiados por fabricantes de suplementos o dirigidos por su personal.

Otro vacío clave es que esos estudios no midieron el contenido de magnesio en el cerebro. Por eso, aunque no puede descartarse que una pequeña cantidad llegue a la materia gris, la conclusión que deja el texto es prudente: hasta ahora, un suplemento de magnesio presentado como solución para el cerebro sigue pareciendo más un laxante costoso que una herramienta para potenciar la mente.

Contenido redactado con asistencia de un LLM.

Síguenos

Comentarios

Inicia sesión para unirte a la conversación.

Cargando comentarios…

Más en Salud

Antes de irte

Agrega Panorama Online a tu cuenta Google

Márcanos como fuente preferida y Google pondrá más de nuestra cobertura en tus «Noticias destacadas». Gratis, reversible y toma un momento.

Marcar en Google