En verano, la piel queda más expuesta a la radiación ultravioleta y la fotoprotección se vuelve clave para reducir daños que van desde el enrojecimiento y las quemaduras hasta el cáncer de piel.

El melanoma, el cáncer de piel más agresivo

La exposición prolongada al sol puede provocar efectos perjudiciales en la salud por la radiación ultravioleta. Entre ellos están el enrojecimiento de la piel, las quemaduras, las reacciones alérgicas, las arrugas e incluso el cáncer.

El melanoma es el tipo de cáncer de piel más agresivo y con peor pronóstico. Su tasa de incidencia es de 12 casos por cada 100.000 habitantes. La Academia Española de Dermatología, AEDV, advierte de que, si sigue la tendencia actual, el melanoma se convertirá en el segundo tumor en incidencia global y el primero en incidencia en varones, por delante del cáncer de colon y el de pulmón.

Además, cada año se diagnostican 5.000 casos de melanoma en España. De hecho, la mitad de los diagnósticos realizados en consulta ambulatoria dermatológica en el país son de patología tumoral.

Qué hábitos reducen el riesgo por exposición solar

Los dermatólogos recuerdan que la prevención primaria, a través de hábitos saludables ante el sol, puede reducir la incidencia del cáncer de piel. La prevención secundaria, mediante una detección precoz, ayuda a bajar la mortalidad del melanoma y de otros tipos de cáncer de piel, además de evitar casos avanzados.

La fotoprotección es esencial porque tanto la radiación ultravioleta UVB como la UVA inducen daño en la piel. También conviene evitar las quemaduras: el riesgo de melanoma en la edad adulta se duplica si en la infancia o adolescencia se sufrieron quemaduras.

La Fundación Piel Sana recomienda una exposición gradual, evitar las horas centrales del día y recordar que superficies como la arena, el agua, la nieve o la hierba reflejan la radiación y pueden aumentar su intensidad incluso bajo una sombrilla.

Consejos para disfrutar del sol con responsabilidad

  • Utilizar ropa de trama tupida, preferiblemente de algodón y color oscuro.
  • Usar gorras, sombreros de ala, pañuelos o gafas de sol.
  • Evitar la exposición entre las 12 y las 16 horas.
  • Buscar sombra en árboles, sombrillas o toldos.
  • No quedarse dormido al sol.
  • Hidratarse por dentro y por fuera.
  • Aplicar un fotoprotector con SPF igual o superior a 30 media hora antes de la exposición.
  • Reaplicar el protector cada dos horas o después del baño.