Efectos del humo en la salud
Los neumólogos advierten que el humo de incendios forestales puede empeorar enfermedades respiratorias y cardiovasculares, incluso en personas que se encuentran lejos del foco del fuego, ya que las partículas contaminantes pueden desplazarse a grandes distancias.
El humo contiene partículas finas PM2.5, además de monóxido de carbono, óxidos de nitrógeno y compuestos orgánicos volátiles. Estas sustancias pueden penetrar profundamente en los pulmones e incluso alcanzar el torrente sanguíneo, provocando inflamación de las vías respiratorias y aumentando el riesgo de complicaciones respiratorias y cardiovasculares.
Entre los síntomas que puede causar la inhalación del humo figuran irritación de ojos, nariz y garganta, tos, sensación de opresión en el pecho, sibilancias y dificultad para respirar. Además, puede agravar enfermedades respiratorias previas, desencadenar crisis asmáticas, reducir la función pulmonar y aumentar el riesgo de complicaciones cardiovasculares.
Poblaciones vulnerables y medidas de protección
Los especialistas señalan que las personas con asma, enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC) u otras enfermedades respiratorias crónicas son especialmente vulnerables. También deben extremar las precauciones los niños, las personas mayores, las embarazadas y quienes padecen enfermedades cardiovasculares.
