Washington DC se sumó a los estados de Nueva York y California al presentar el martes 26-N una demanda contra el fabricante de cigarrillos electrónicos Juul, el mayor de Estados Unidos, por apuntar con sus campañas publicitarias a menores de edad.
La industria del «vapeo», como se conoce el hábito de utilizar estos dispositivos, enfrenta un intenso escrutinio por la epidemia de enfermedades pulmonares que ha producido más de 40 muertes y 2.000 afectados en los últimos meses, además de un uso masivo entre los jóvenes, especialmente estudiantes de secundaria.
La demanda del gobierno de la capital estadounidense acusa a Juul de vender sus productos de forma ilegal a menores de edad, utilizar plataformas online como Facebook e Instagram para apuntar a los consumidores más jóvenes y de falsear los datos sobre la seguridad de los dispositivos.
«Estamos buscando detener el empleo por Juul de estas prácticas ilegales que han arrastrado a una nueva generación a la adicción a la nicotina», escribió en Twitter el fiscal general de Washington DC, Karl Racine.
