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Cinco hábitos matutinos que pueden estar afectando el sueño, según Nuria Roure

La calidad del descanso nocturno no depende solo de lo que ocurre antes de acostarse. La psicóloga Nuria Roure advierte que las primeras horas del día…

Cinco hábitos matutinos que pueden estar afectando el sueño, según Nuria Roure

La calidad del descanso nocturno no depende solo de lo que ocurre antes de acostarse. La psicóloga Nuria Roure advierte que las primeras horas del día también influyen en cómo se duerme por la noche, en un contexto en el que la Sociedad Española de Neurología estima que el 48% de la población adulta en España no tiene un sueño de calidad.

Errores que conviene evitar al despertar

Roure sostiene que pequeños cambios en la rutina de la mañana pueden marcar diferencias significativas. Entre las costumbres que señala como perjudiciales aparecen despertarse a distintas horas, mirar el móvil nada más abrir los ojos, saltarse el desayuno, evitar la luz natural y comenzar el día con información estresante.

La especialista recuerda que los rituales nocturnos son importantes, pero no son el único factor que influye en el descanso. Según su planteamiento, el día empieza a condicionar el sueño desde el momento en que la persona se levanta.

Despertarse a horas diferentes

Uno de los hábitos que desaconseja es variar demasiado la hora de levantarse. Roure recomienda mantener un horario estable, incluso durante los fines de semana, y evitar diferencias de más de una hora. A su juicio, dormir más tarde un sábado o un domingo no recupera el sueño perdido y puede dificultar conciliar el sueño la noche siguiente.

Revisar el teléfono al levantarse

La psicóloga también sugiere evitar las pantallas durante los primeros 30 minutos tras despertar. En ese tiempo, plantea priorizar acciones sencillas como desayunar, estirarse o respirar con calma, en lugar de empezar el día con estímulos digitales.

Retrasar el desayuno

Otro error frecuente, según Roure, es comer muy tarde o prescindir del desayuno. Recomienda hacerlo dentro de la primera hora después de despertarse, porque esa rutina ayuda a activar el metabolismo y a sincronizar el reloj interno con la sensación de hambre, energía y sueño.

No exponerse a la luz natural

La experta aconseja buscar entre 10 y 15 minutos de luz natural en las primeras horas del día, aunque el cielo esté nublado. Explica que esa exposición ayuda al cuerpo a reconocer que ha empezado el día, lo que después facilita desconectar por la noche.

Empezar con estrés digital

Roure también pide evitar las noticias negativas y los correos electrónicos estresantes al iniciar la jornada. Señala que ese tipo de contenido activa el sistema de alerta, eleva el cortisol y acelera el estado mental desde temprano. Por eso, propone que los primeros 30 minutos del día estén libres de estrés digital.

Entre sus recomendaciones, la psicóloga destaca que no es necesario cambiar todo al mismo tiempo. Plantea hacerlo de forma progresiva: elegir un hábito, corregirlo durante una semana y observar los resultados.

La relación entre rutinas previas al sueño y estrategias para dormir también ha sido estudiada en investigaciones recientes, como el estudio publicado en Clocks & Sleep, citado en las referencias del tema.

Roure resume su planteamiento en una idea central: la calidad de la noche comienza a definirse desde las primeras horas del día.

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