Claves
- — Los casos de hepatitis A subieron un 37,5% semanal.
- — Se registraron más de 17.000 casos de diarreas agudas.
- — Hospitales de campaña operan con capacidad crítica tras los sismos.
El panorama sanitario en Venezuela muestra un deterioro en la vigilancia epidemiológica tras los eventos sísmicos ocurridos el pasado 24 de junio. Según el Boletín Epidemiológico Nacional N.° 63, correspondiente a la Semana Epidemiológica 27 (SE 27, del 5 al 11 de julio de 2026)»>Semana Epidemiológica 27, se registró un aumento significativo en patologías transmitidas por agua o alimentos contaminados.
Incremento de enfermedades gastrointestinales
La hepatitis A, enfermedad vinculada a la ingesta de suministros contaminados, presentó una variación semanal que se sitúa «por encima de lo esperado. Durante la SE 27 se confirmaron 11 casos, lo que representa un incremento del 37,5% respecto a los 8 reportados en la semana anterior.
17.055 casos de enfermedades diarreicas agudas en una semana

En paralelo, las enfermedades diarreicas agudas (EDA) mantienen una tendencia ascendente con 17.055 casos notificados, superando los 16.063 registrados en la semana previa. La población infantil es la más afectada, con una tasa de vulnerabilidad de 217,17 casos por cada 100.000 habitantes en menores de un año. A nivel regional, el estado Amazonas lidera la morbilidad con 3343,89 casos por cada 100.000 habitantes, seguido por el estado Trujillo y el estado Falcón.
Situación en los hospitales de campaña
Tras los sismos de junio, la respuesta asistencial se concentra en 13 equipos médicos de emergencia (EMT) o hospitales de campaña. Estos centros cuentan con una capacidad de 700 camas, de las cuales 553 ya se encuentran ocupadas por pacientes hospitalizados.
Capacidad crítica
Solo quedan 135 camas generales y 12 unidades de cuidados intensivos (UCI) disponibles en los centros de emergencia.
La demanda asistencial en estos centros ha crecido drásticamente, con 6.962 nuevas consultas durante la SE 27. De estas, 4.658 estuvieron relacionadas directamente con la emergencia del terremoto, lo que representa el cuádruple de la atención brindada la semana anterior, combinando traumas físicos con cuadros de colapso psicológico.
