La muerte de dos adolescentes de 16 años en Mendoza, Santo Domingo Este, volvió a engrosar el registro de fallecidos en presuntos intercambios de disparos con la Policía, que ya suma al menos 37 casos en octubre, a ocho días de terminar el mes.
Los adolescentes murieron durante una intervención en su casa
Los mellizos Randy Omar y Omar Randy Borges Jiménez murieron el miércoles 21 de octubre durante una intervención policial en su vivienda, ubicada en la calle Duarte del sector Mendoza.
Gleny Jiménez, abuela paterna de los adolescentes, sostuvo que vecinos observaron cuando los agentes bajaron un maletín de un vehículo policial, del que supuestamente sacaron las armas que luego presentaron como ocupadas durante el operativo.
La mujer afirmó: “Bajaron un maletín y les pusieron las pistolas”.
Derechos humanos pidió que se investigue el caso
Diógenes Ozuna, representante del Comité Dominicano de los Derechos Humanos en Santo Domingo Este, pidió al Ministerio Público investigar las circunstancias en que murieron los adolescentes. También rechazó la versión policial de que hubo un enfrentamiento.
Ozuna dijo que dispone de un video de la intervención y calificó el hecho como una presunta ejecución extrajudicial. Además, señaló que conversa con abogados para evaluar cómo asistir a los familiares y reclamó que se establezcan las responsabilidades correspondientes.
Familiares dijeron que ya habían sido entregados a las autoridades
Los parientes aseguraron que, aproximadamente dos meses antes, habían entregado a los adolescentes a las autoridades porque supuestamente eran buscados, pero que luego fueron dejados en libertad porque, según su versión, no tenían delitos pendientes.
“Entonces, ¿cómo vienen a matarlos así?”, cuestionó una mujer identificada como Anny. Agregó que, si los jóvenes habían cometido alguna infracción, debían ser sometidos a la justicia y no morir delante de sus padres.
Gleny Jiménez expresó el dolor de la familia y pidió que hechos como este no se repitan. “Esto tiene que parar”, dijo al afirmar que su familia está destrozada y que muchas otras madres viven situaciones parecidas.
Rosa Méndez Jiménez, quien aclaró que no era familiar de los adolescentes, también cuestionó las actuaciones policiales y pidió protección para los residentes. Los familiares y el representante de derechos humanos insistieron en que se investiguen las muertes y se determinen posibles responsabilidades.





