Los mellizos Randy Omar Borges y Omar Randy Borges, de 16 años, son velados este jueves 22 de octubre en su vivienda de la calle Araujo, en el sector Mendoza de Santo Domingo Este, un día después de morir durante un operativo de la Policía Nacional. Familiares y vecinos cuestionan la actuación de los agentes y reclaman que se investigue lo ocurrido.
La familia afirma que los jóvenes dormían
Glenny Jiménez, abuela paterna de los adolescentes, aseguró que ambos estaban durmiendo cuando llegaron los policías, alrededor de las 7:00 de la mañana del miércoles 21 de octubre. Según su relato, los agentes rompieron la puerta de la casa y lanzaron bombas lacrimógenas.

Jiménez rechazó la versión de un intercambio de disparos y sostuvo que, después de la muerte de los mellizos, se colocaron armas en el lugar para justificar la intervención. “Los mataron durmiendo. Eso es una injusticia”, dijo. Estas afirmaciones corresponden al testimonio de la abuela.
La mujer también afirmó que el padre de los adolescentes fue detenido y trasladado a un destacamento policial durante varias horas, y denunció que los agentes lo maltrataron. Una vecina se sumó al reclamo: dijo que, si los jóvenes eran señalados por algún delito, debían ser sometidos a la justicia.
La Policía reportó cinco órdenes de arresto

El vocero policial, coronel Diego Pesqueira, informó en una rueda de prensa que contra los fallecidos existían cinco órdenes de arresto y varias denuncias relacionadas con asaltos, atracos agravados y otros delitos. La información disponible no detalla el contenido de esas órdenes ni las circunstancias específicas del operativo.
Jiménez relató que la madre de los mellizos, Yohanny Borges, los había entregado a las autoridades dos meses antes, luego de que circularan rumores en redes sociales que los vinculaban con presuntos delitos. Según la abuela, fueron liberados porque no tenían antecedentes policiales y no se habían confirmado denuncias que los vincularan con hechos delictivos.
Durante el velatorio, agentes permanecieron fuertemente armados en los alrededores de la vivienda. Los familiares insisten en que se esclarezcan las circunstancias de las muertes.





