Claves
- —Antonio Abadía lleva 15 días esperando maquinaria pesada para recuperar el cuerpo de su hijo.
- —El doble terremoto del 24 de junio, de magnitud 7.2 y 7.5, dejó gran parte de Caraballeda bajo escombros.
El llamado de un padre entre los escombros

Antonio Abadía, residente de la calle Guaicaipuro en Caraballeda, se ha instalado frente al edificio de las residencias Aguamarina, acompañado de su perrita Kira, para vigilar el sitio donde quedó atrapado el cuerpo de su hijo Adelso, de 45 años. Con la ayuda de vecinos y familiares cavó un túnel que los acercó al sótano, donde vieron el cadáver.
Los equipos de rescate internacionales que inspeccionaron el edificio días atrás consideraron arriesgado el ingreso sin maquinaria pesada, por lo que la extracción depende de la llegada de equipos de gran escala.
Dos semanas de espera y la esperanza de un milagro

Desde el 24 de junio, día del doble sismo que sacudió La Guaira, el estado de Miranda, Aragua y Falcón, Antonio no ha encontrado descanso. “Solo quiero enterrar a mi hijo para que descanse en paz y yo también pueda descansar”, declaró.
Los residentes de la zona, especialmente frente al edificio OPP 33, continúan pidiendo silencio para escuchar posibles llamados de auxilio bajo los escombros. Mujeres y hombres han formado un campamento improvisado, manteniendo la fe de que aún pueda haber sobrevivientes.
El silencio como señal de rescate

Los conductores de la avenida José María España, en Caraballeda, han obedecido el llamado al silencio, apagando sus vehículos para escuchar cualquier ruido que indique vida bajo los escombros. Voluntarios con linternas y celulares iluminan el túnel mientras repiten: “Si hay alguien con vida, grite ahora”.
Una doctora voluntaria que llegó desde el estado Bolívar explicó que, aunque la falta de sonido puede deberse al agotamiento de una posible víctima, la comunidad sigue aferrada a la esperanza de un milagro.
Antonio ha pedido ayuda a cualquier autoridad o persona que pueda facilitar la maquinaria necesaria, pero hasta el momento la respuesta ha sido limitada, obligándolo a seguir aguardando.
