Trabajadores, jubilados y pensionados de la Corporación Venezolana de Guayana (CVG) alcanzaron este viernes 48 horas de vigilia continua frente a la sede del holding empresarial, ubicada en Puerto Ordaz en el estado Bolívar, para exigir el pago de un bono de 1.200 dólares por concepto de utilidades. Los manifestantes, quienes iniciaron la protesta el pasado 14 de octubre con la instalación de toldos y carpas, reiteraron que permanecerán en el sitio hasta obtener respuestas satisfactorias a sus demandas económicas.
A pesar de que los protestantes sostuvieron un encuentro este jueves con representantes de la estatal, la directiva exigió el retiro inmediato de los toldos que los protegen de la intemperie y el cese de la manifestación como requisito previo para instalar una mesa de diálogo centrada en asuntos de salud y la reincorporación de personal. Según explicaron los voceros laborales, la instancia propuesta por la empresa excluía la discusión sobre las utilidades por tratarse de una materia de competencia exclusiva del Ejecutivo.
Exigencias y condicionamientos de la estatal
El presidente de la Federación de Asociaciones de Jubilados y Pensionados del estado Bolívar, Hugo Medina, detalló que la reunión contó con la presencia de la gerente corporativa de recursos humanos, Ana Mediomundo, y una coordinadora del Ministerio del Trabajo. De acuerdo con el dirigente, la funcionaria solicitó quitar las estructuras de protección frente a la CVG para iniciar las conversaciones, mientras que cuestionó la ausencia del presidente de la corporación, Héctor Silva, en las negociaciones.
Por su parte, el sindicalista e integrante de la comisión negociadora, Isnaldo Rodríguez, señaló que la representación patronal acudió a la cita con un equipo de doce abogados y argumentó que no existe autorización desde el nivel central para desembolsar el monto exigido. Los trabajadores denunciaron que la administración centralizada elude su responsabilidad y transfiere la decisión a instancias del alto gobierno.
Desconfianza tras experiencias previas
Ante la falta de garantías escritas y compromisos presupuestarios firmes, los manifestantes decidieron retomar sus espacios de protesta y descartaron aceptar acuerdos condicionados que consideran trampas administrativas. Los voceros recordaron que durante el año 2023 protagonizaron una huelga de hambre que concluyó con la firma de un acta convenio para crear mesas de diálogo, un compromiso que posteriormente fue evadido por las autoridades sin generar resultados concretos para la base laboral.



