El uso de productos naturales para el cuidado capilar se ha vuelto sumamente popular, destacando el auge en las búsquedas de aceite y agua de romero. Sin embargo, especialistas en dermatología y farmacia señalan que, si bien la planta posee propiedades interesantes, su eficacia dista mucho de la fama que acumula en internet.

Lo que dice la ciencia sobre el crecimiento capilar

La farmacéutica Marta Masi explica que existe un interés creciente debido a que un estudio clínico de uso constante durante seis meses se asoció con un aumento del recuento de cabello en personas con alopecia androgenética.

Por su parte, la doctora Gema Vázquez, dermatóloga y tricóloga de la Clínica Oneskinmed, recuerda un ensayo publicado en 2015 que comparó este extracto con el minoxidil al 2 por ciento, mostrando mejorías similares en ambos grupos a los seis meses. No obstante, advierte que se trata de una pista que aún no basta para recomendarlo como tratamiento único.

Especialistas aclaran el alcance real del romero frente a la caída

En la misma línea, el doctor Javier Fernández Vela, dermatólogo y tricólogo de la clínica Esthea Medica, subraya que esto no significa que el aceite sea igual de eficaz que activos con décadas de investigación como el minoxidil, para lo cual se requerirían investigaciones más amplias.

Precauciones en la aplicación y diferencia con el agua

Los expertos coinciden en que el aceite esencial nunca debe aplicarse directamente sin diluir, ya que puede provocar irritación, picor o enrojecimiento en el cuero cabelludo, por lo que se recomienda combinarlo con otros aceites vegetales o aplicarlo únicamente en medios y puntas para aportar brillo y suavidad de forma temporal.

Respecto al agua de romero, el doctor Fernández Vela recalca que la versión casera obtenida al hervir las hojas no posee la misma concentración que el aceite esencial investigado y carece de evidencia clínica sólida que demuestre que su pulverización estimule el crecimiento del cabello.