Desde hace treinta y cuatro años, las costas de Venezuela se convierten en el escenario de una labor destinada a evaluar su estado de salud y medir el impacto de la contaminación por desechos sólidos. El país cuenta con litorales bañados por el Océano Atlántico y el Mar Caribe, además de los espejos de agua de los lagos de Maracaibo y Valencia, sumados a una extensa red de humedales y cuencas hidrográficas.

Acciones de recuperación ambiental en el litoral

Durante la jornada anual, diversos equipos de voluntarios llevan a cabo labores de recuperación mediante la recolección manual de los desperdicios que afectan estos espacios naturales. Sin embargo, las autoridades ambientales recuerdan la necesidad de proteger la composición físico-química de los suelos litorales, que poseen un delicado equilibrio y una alta biodiversidad.

Protección de los suelos

Las coordinaciones regionales advierten sobre la prohibición de utilizar escobas, rastrillos y máquinas a motor durante las limpiezas para evitar daños irreparables en la biodiversidad de la franja costera.

Directrices específicas para el Lago de Maracaibo

En el caso particular del estado Zulia, los operativos de saneamiento enfrentan retos adicionales debido a la presencia de residuos derivados de la actividad hidrocarburífera.

Beatriz Nava, coordinadora regional en el estado Zulia, detalló que las labores de retirada de residuos petrolizados corresponden a la estatal petrolera y solicitó a los voluntarios abstenerse de manipular este tipo de material durante las faenas comunitarias.