Maduro cumple 10 años en la presidencia de Venezuela y su mandato ha estado plagado de cuestionamientos a su legitimidad, violaciones a los derechos humanos y una fuerte crisis económica. A pesar de todo, en su último año ha visto una recuperación leve de la economía y ha tenido la suerte de tener una oposición dividida y un acercamiento con el gobierno estadounidense. Maduro afirma que los últimos diez años han sido «extraordinarios» y que el pueblo ha mostrado su capacidad creadora y su fuerza para salir adelante.
Maduro ganó las elecciones en 2013 con una diferencia menor al 1% de los votos, lo que llevó a la primera crisis de legitimidad. La oposición liderada por Henrique Capriles no aceptó su proclamación como mandatario. En los años siguientes, hubo protestas pidiendo la renuncia de Maduro y una amenaza de revocatoria. En 2017, el TSJ eliminó las competencias de la mayoría opositora en la Asamblea Nacional, lo que llevó a una nueva oleada de protestas en la que hubo 127 muertes.
A pesar de todo esto, Maduro logró reelegirse en mayo de 2018 en unos comicios con baja participación y sin oposición real, lo que provocó el reconocimiento de Juan Guaidó como «presidente interino» por parte de unos 50 países, incluyendo Estados Unidos. La pandemia del Covid-19 trajo cierta calma al país y permitió que Maduro impusiera su autoridad.
Ahora, Maduro espera prolongar su hegemonía en las elecciones presidenciales de 2024 contra una oposición que planea respaldar a un candidato único a través de una elección primaria programada para octubre de 2023.
