La administración Trump está considerando una extensión de la exención de Chevron para operar en Venezuela, aunque con limitaciones aún mayores, según comentaron a la agencia Bloomberg personas familiarizadas con el asunto.
El aplazamiento de las sanciones de 90 días permitiría a Chevron continuar su papel como el último gran productor de petróleo de Estados Unidos en la nación más allá de la fecha de vencimiento del 25 de octubre. Aún así, el Departamento del Tesoro quiere avanzar en su “estrategia de presión máxima” para limitar aún más la producción de crudo de Venezuela, dijeron las personas.
Una de las personas, a quienes se les concedió el anonimato para discutir las deliberaciones, dijo el viernes por la noche que el proceso de toma de decisiones se encontraba en sus etapas finales. Otra persona dijo que no se había tomado una decisión final y que no estaba claro si otras compañías podrían recibir un descanso similar.
La preocupación es que los proyectos de empresas conjuntas de Chevron en Venezuela están proporcionando financiamiento para ayudar al régimen de Nicolás Maduro a pagar su deuda con el gigante petrolero estatal ruso Rosneft, lo que podría alentar más préstamos en el futuro.
