Los gobiernos de Alemania, Francia y la representación de España, condenaron la muerte del capitán de corbeta Rafael Acosta Arévalo, quien se encontraba detenido y bajo custodia del Estado, por su presunta implicación en una conspiración.
El ministro de Exteriores de España, Josep Borrell, exigió en su cuenta en twitter respeto al debido proceso e integridad física del resto de personas bajo custodia de los cuerpos de seguridad.
“Demandamos una investigación independiente de las circunstancias y respeto al debido proceso e integridad física resto personas bajo custodia cuerpos de seguridad”, escribió Borrell en su cuenta @JosepBorrellF.
Igualmente, el Ejecutivo alemán urgió a las autoridades venezolanas a esclarecer cuanto antes la muerte del funcionario y la calificó de obstáculo adicional a un acercamiento entre las partes.
