Embajadores nombrados por el jefe del Congreso reconocido como presidente interino de Venezuela por más de 50 naciones del mundo, el opositor Juan Guaidó, iniciaron este sábado una reunión en la capital de Colombia para diseñar una estrategia de presión, que incluya a Rusia y China, sobre el gobierno de Nicolás Maduro.
Unos 13 diplomáticos opositores buscan que las decenas de países que los apoyan, liderados por Estados Unidos y Colombia, incrementen las sanciones contra el mandatario venezolano y sus colaboradores, acusados por el colapso económico y el deterioro de la democracia.
«Queremos tener todo lo que significa la estrategia para acercar a países como Rusia y China para que sean parte de la solución», dijo a Reuters el líder opositor y expresidente de la Asamblea Nacional de Venezuela Julio Borges, exiliado en Bogotá.
Rusia y China hacen parte de un grupo de países que mantienen su apoyo a Maduro. Venezuela completa cinco años de recesión, con una hiperinflación que ha deteriorado el ingreso de las familias y provocado la migración de más 3 millones de personas, según Naciones Unidas.
