Venezuela vuelve a generar ruido en la comunidad internacional, apenas salió del polémico debate de la OEA y ahora está en medio de una diatriba con Argentina, Brasil y Paraguay que se oponen a que el país asuma la presidencia pro tempore Mercado Común del Sur (Mercosur), actualmente en manos de Uruguay.
Hasta hace unos meses atrás estaba claro que Venezuela tomaría la batuta de este organismo porque de acuerdo con las normativas del órgano la rotación semestral de sus miembros es por orden alfabético.
Este martes debió realizarse el traspaso. Uruguay había anunciado a través de un comunicado oficial y público, hace semanas, que así sería.
Sin embargo, la tensión a lo interno del bloque sigue y mañana habrá otra reunión en la que se consultará nuevamente si Venezuela —en medio de su situación económica y política— puede asumir los desafíos que impone Mercosur para este semestre justo cuando se está negociando un acuerdo de libre comercio con Unión Europea.
Tras una reunión, este martes, con el secretario General de la Organización de Naciones Unidas (ONU), Ban Ki-moon, la canciller venezolana, Delcy Rodríguez defendió que el traspaso de la presidencia rotatoria del Mercosur a su país no debe estar sujeto a “ningún tipo de consenso o condicionamiento”.
Dijo que el asunto “no está sujeto a ningún tipo de votación, ni consenso, ni muchísimo menos de condicionamiento”, refirió en su visita a la sede de las Naciones Unidas.
La jefa de la diplomacia venezolana insistió en que la normativa es “muy clara”. “Transcurrido un semestre se traspasa automáticamente la presidencia al país que corresponda por orden alfabético”, subrayó Rodríguez.
La posición de Paraguay sigue siendo la más fuerte. Ayer, su canciller Eladio Loizaga, reiteró que no están dadas las condiciones para que Venezuela tenga la presidencia y recalcó que los miembros deben ajustarse al Tratado de Asunción y a los protocolos en materia de DD HH del Mercosur.
Agregó que no se quiere que Venezuela “en el ejercicio de la presidencia pro témpore utilice esa plataforma para proyectar políticas internas y generar situaciones de conflicto con otros bloques como, por ejemplo, la Alianza del Pacífico, con la cual el Mercosur está teniendo un diálogo más fluido”.
Brasil propuso, el pasado lunes, extender el mandato de Uruguay en el Mercosur con el argumento de que Venezuela no ha cumplido con acuerdos diplomáticos adquiridos en el 2012, cuando ingresó al bloque.
En ese sentido, Brasil recordó al Gobierno de Venezuela que tiene hasta el 31 de julio para realizar la actualización del Tratado de Adhesión que establece la adopción de reglas aduaneras, el protocolo sobre libre comercio y el acuerdo de residencia.
Argentina espera que haya una decisión en la próximas horas, un consenso. No obstante, en días pasados, el presidente Mauricio Macri informó de la posibilidad que su país “presida los meses que vienen por delante el Mercosur”.
Para los especialistas, Venezuela la tiene difícil porque hay “un nuevo mapa regional” en el seno del Mercosur. Explica el analista político, Jesús Silva, que los gobiernos de Argentina, Brasil y Paraguay buscan “aislar al país, ya no son naciones amigas, responden a proyectos proimperialistas”. Y en el caso, que el presidente Nicolás Maduro logre esta batalla, Silva comenta que habría “un respiro”, pero que aún así “Venezuela seguiría en riesgo porque las relaciones comerciales en el Mercosur tienen un peso político y hay, repito, otro mapa regional”.
La internacionalista Giovanna de Michelle, por su parte, indicó que la reunión de mañana será aclaradora, estima que saldrá “humo blanco, pero transitorio porque probablemente el traspaso se posponga un poco más, eso no había sucedido nunca”.
“Sería una mancha más a la imagen de Venezuela en el exterior, ese pase es automático, meramente administrativo, nunca había tenido ningún tipo de condicionamiento. No hay credibilidad y confianza al gobierno de Maduro”.
Pero si se logra un consenso a favor, De Michelle asegura que eso demostraría que “los vínculos comerciales con Argentina, Brasil y Paraguay, las cuentas por pagar, tendrían un peso importante en la decisión”.
La consulta interna es mañana entre los países miembros. Uruguay se mantiene firme y apoya cederle el mandato a Venezuela que logró su ingreso al Mercosur, en 2012, luego de la destitución del presidente de Paraguay, Fernando Lugo, y la suspensión de ese país del Mercosur.