De los 500.000 artículos y productos que existen en la economía nacional —según cifras de las autoridades del BCV—, apenas un 0,5% (cerca de 2.500) de los artículos tienen actualmente fijado el Precio Máximo de Venta al Público (Pmvp). Luego de los anuncios efectuados por el presidente Nicolás Maduro, el martes, el Gobierno tendrá un plazo de “30 días” para regular el valor del resto de los rubros que, de boca de los economistas y especialistas, resultará una tarea “ardua”.
Hasta agosto del año pasado, unos 2.471 productos (entre alimentos, medicinas, rubros de higiene personal, ropa y calzado, y hasta carros) y un servicio (estacionamientos) tienen actualmente fijado el precio máximo de venta al público en el país, según datos de la Sundee. Y en lo que va de 2015, el organismo autorizó la adecuación de precios de otro grupo de artículos como café, semillas, azúcar, harina precocida, carne, pollo, entre otros.
En su alocución, el Presidente anunció el “Precio Máximo de Venta al Público para todos los productos y servicios en el país. Dentro de este precio máximo una categoría especial, productos y servicios protegidos por el Gobierno como alimentos, salud, con porcentajes de ganancias básicos, fijados por la Superintendencia de Precios Justos (Sundde). Y en la segunda categoría, solo la Sundde podrá establecer el precio justo de los productos”.
“Les he dado un plazo de 30 días para que peinen la economía nacional y establezcan nuevos mecanismos de protección“, afirmó. Ayer, el vicepresidente Jorge Arreaza, activó el Comando Nacional de Precios Justos, ordenado por Maduro, y explicó las reformas que el Ejecutivo prepara a la Ley Orgánica de Precios Justos como medida para «frenar la especulación. Durante el acto, manifestó que entre las reformas está la de establecer que la ganancia de los importadores deberá ser menor que la de los productores nacionales, por lo que quedará fijada en 20%. Explicó que los productos saldrán de la fábrica con el Precio Máximo de Venta (PMV) que contemplará las ganancias de los demás eslabones de la cadena productiva como método para «evitar” que se impongan «ganancias abusivas». En sector empresarial hubo también reacciones ayer. A través de un comunicado, Fedecámaras expresó que “querer centralizar y controlar la actividad privada mediante nuevos organismos reguladores, con fiscalizaciones (…) solo generan incertidumbre y alejan las inversiones”.