Política y Economía

Roy Chaderton a PANORAMA: Hay que darle tiempo al diálogo

Al diálogo hay que darle tiempo en lugar de colocar ultimátums, advierte el diplomático Roy Chaderton Matos, miembro de una de las cuatro comisiones técnicas creadas en la mesa de diálogo. Considera una irresponsabilidad establecer el viernes 11 de noviembre como fecha tope para obtener resultados, pues el diálogo es un proceso que esperan no sea demasiado lento, pero que requiere reflexión. Con este diario Chaderton conversó, vía telefónica, sobre las conversaciones que acompañan la Unasur y el Vaticano.   

—¿Cómo va el diálogo?, ¿hay voluntad política? —Hay voluntad de una de las partes, la voluntad del Gobierno porque hay todo un historial de iniciativas en favor del diálogo desde los tiempos de Hugo Chávez y jamás se ha retirado de la mesa. Nunca ha pateado la mesa, al contrario de la oposición que hasta ahora nunca ha resistido la experiencia del diálogo.

—¿A qué se debe eso?, porque vemos que otros países dialogan sin tantos complejos como en Venezuela… —Hay algo de eso, pero es nuevo en el sentido de que una parte tiene que enfrentar a otra y lo ha enfrentado por los medios más ilegales y anticonstitucionales a una parte que ha recibido el apoyo y respaldo popular para emprender los cambios sociales y políticos para llevar al país a un estado de justicia social y democracia participativa.

—Usted integra una de las comisiones que se constituyeron en el diálogo, ¿cuánto han avanzado? —Se ha avanzado, pero yo no recomiendo llevar contaje en esta materia porque todo esto son procesos difíciles, en una se avanza más, en otras menos, de pronto aquella donde avanzamos menos avanza un poco más y la otra reduce un poco su velocidad porque depende de la naturaleza de los temas que van cayendo sobre la mesa. Entonces, hay que darle tiempo al diálogo y no caer en la inmadurez gigantesca o en la irresponsabilidad de fijar ultimátums para poder llegar a un acuerdo, ésto no está vinculado a una fecha sino a un proceso que esperamos no sea demasiado lento, pero necesita reflexión y esto va a durar más allá del 11 de noviembre.

—Hay partidos  de oposición, dirigentes, poniendo fechas. El lunes escuchábamos a Tomás Guanipa decir que si para el viernes no hay resultados tomarán las calles… —Eso es una bravuconada. Pueden manifestar cuantas veces quieran mientras no tomen las calles que llevan a Miraflores ni tomen las calles para perturbar la buena marcha del país. Ese es un joven bravucón, sumamente inmaduro y violento.

—Usted pertenece a la comisión de derechos humanos, paz y respeto a la Constitución, ¿puede decirnos cuánto han avanzado allí? —No puedo dar declaraciones sobre eso, porque precisamente lo que queremos evitar son especulaciones en uno u otro sentido.

—¿Qué debe ceder el Gobierno y qué debe ceder la oposición? —Tampoco es cuantificable porque le estaría revelando los secretos de un proceso que todavía no ha entrado en sus fases más profundas. Es temprano. Iremos conversando, avanzando y tratando de identificar y compartir espacios comunes, donde se pueda.

—¿Quiénes son los enemigos del diálogo? —Como  organización creo que Voluntad Popular es enemigo del diálogo, individualidades muy violentas, pero también hay individualidades violentas repartidas en otro grupo de la oposición. Lo que ocurre es que la oposición con la que estamos negociando tiende a ser moderada, tiende a entender cuáles son los intereses del país en juego, tiende a evitar cualquier locura que nos lleve a una guerra civil, que no está planteado realmente, yo no creo que lleguemos a eso nunca.

—¿Era el momento para el diálogo? ¿O no estaban dadas las condiciones como dijo  un sector de oposición? —Todo momento es bueno para el diálogo porque todo cuanto ayude a bajar la tensión debe acometerse de inmediato y negociarse donde haya negociación y dialogar donde haya diálogo. Así que siempre será oportuno el momento para comenzar un diálogo, porque es desentrabar una situación muy compleja y que está trabada.

—¿Está trabada por posiciones como la de los antidiálogo? —Exactamente, pero si los que representan a la oposición siguen en la mesa de diálogo, ellos ayudarán a desentrabar la situación y dejarán fuera de juego a aquellos que no quieran entender que la paz es uno de los objetivos más importantes dentro de este proceso que debe conducirnos hacia la justicia social y la democracia participativa, en medio de la libertad de expresión.

—¿Cómo evalúa usted el rol del Vaticano en este proceso? —El papel del Vaticano es invalorable. Considero una falta de respeto que algunos líderes de la oposición más violenta y más radical se den el lujo de decir que van a darle una oportunidad al Vaticano, a los efectos de la relación con el Vaticano ellos no son nadie para estar imponiendo el Vaticano su propia política o estar amenazando. Esos son los locos de la oposición que actúan así, esperemos que la mayoría sea sensata y reconozca que el papel del Vaticano es de altísimo valor y ese valor hay que preservarlo hasta el último momento, sin levantarse de la mesa, ¡aquí nadie se levanta de la mesa!

—Según el diputado Edgar Zambrano vendrán más liberaciones  e incluso las elecciones en Amazonas, es parte de lo que están conversando? —No le puedo decir nada de lo que estamos discutiendo, pero yo tengo al señor  Zambrano como uno de los opositores más serios y más respetables que tenemos en el país.

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