El presidente de partido político COPEI, Roberto Enríquez, lamentó, este martes 22 de noviembre, que militantes de su partido lo acusen de no ser representante del mismo según una decisión del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), por el contrario, aseguran que el presidente es Pedro Urrieta.
“Me da pena ajena las personas que escriben esas cosas en medio de la situación que está atravesando Venezuela, como bien lo dicen el TSJ ha tomado siete decisiones contra COPEI y toda esta persecución sistemática del Estado venezolano viene desde que firmamos el documento de la transición democrática. Todas las sedes de COPEI en Caracas invadidas, un proceso penal abierto hacia mi persona, siete decisiones judiciales de la sala constitucional en donde altera todo el orden de representación democrática de nuestro partido (…) COPEI es un rehén más, lo que sucede es que para nosotros hay rehenes muchos más importantes, el pueblo venezolano sufriente, los pobres, los presos políticos, yo creo que es un tema completamente baladí y me da pena ajena cuando tenemos en Venezuela tantas prioridades que atender”, expresó Enríquez en el programa de entrevistas Primera Página, transmitido por Globovisión
Se le consultó sobre la solicitud que el partido COPEI realizó al Vaticano, que de no llegarse a acuerdos tangibles entre el gobierno y oposición pidieron que los representantes de la iglesia dejen la mesa de diálogo “es cierto que no podemos ni es nuestra pretensión darle instrucciones al Papa Francisco, si tenemos el derecho de hacerle solicitudes de manera formal, le hemos solicitado ayer al Papa que si en las próximas 48 horas, es decir para mañana, no se concreta la libertad de presos políticos, él retira a su mediador de la mesa del diálogo pero no se retira de Venezuela por el contrario que pase a ejercer su autoridad universal, que haga lo mismo que con los inmigrantes y refugiados pues queremos que si no se logra la libertad de los presos ese liderazgo moral actúe ya directamente para lograr la redención de los pobres”.
Enríquez asegura estar en “sintonía” con el sentimiento del pueblo venezolano y “estamos en sintonía del Papa Francisco en cuanto que sin libertad no hay dignidad para el ser humano, que la paz social no es la ausencia de violencia, creo que lo que recoge el monseñor Padrón, la iglesia venezolano y lo que hicimos desde el partico social – cristiano COPEI, no es otra cosa que encender las alarmas ante un proceso que apunta a repetir la emboscada que le hizo el gobierno al pueblo venezolano en el proceso del diálogo en el 2014 que logró con la presión de calle pudimos decirle al gobierno lo que el país sentía (…) nuestra tarea es invitar a al espíritu de lucha, a la esperanza, movilización, la contraofensiva constitucional y democrática y eso pasa al no dormirnos en los laureles”.