El Partido Socialista Unido de Venezuela (Psuv) y la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) se encuentran ante su elección “más difícil”, al menos así lo ve el presidente Nicolás Maduro.
“Las elecciones del 6 de diciembre pudieran ser las más difíciles que ha enfrentado la revolución. No podemos caernos a coba. Ha habido un ataque feroz a la estabilidad del pueblo”, señaló el fin de semana pasado.
La tolda roja se expone ahora a una serie de factores que parecieran jugar en su contra, encabezados por la crisis económica que atraviesa el país, pero no por eso la oposición capitalizaría ese descontento, pues hay quienes no creen en los candidatos de la MUD y todavía cuestionan la forma cómo fueron electos.
A juicio del politólogo Leoncio Pinto, profesor jubilado de LUZ, la corrupción en el oficialismo es visible, la inflación es importante y “sabe que está ante un proceso complicado pero no por la oposición. Sino porque el peor enemigo del Gobierno es el mismo Gobierno”.
Respecto a la oposición, tiene en contra su “fragmentación, no termina de brindar una unidad estratégica, no hay una visión de país compartida, no hay propuesta alternativa, entonces, la pregunta es, ¿podrá capitalizar la oposición la votación del descontento chavista?, porque carece del músculo partidista que sí tiene el oficialismo”.
El analista agregó que, por todos los factores en contra, para ambos bloques los resultados son imprevisibles en este momento.
Gonzalo Gómez, coordinador del movimiento Marea Socialista, disidente de Psuv, opinó que para el sector del Gran Polo Patriótico el escenario se torna complejo porque estas elecciones se dan en una coyuntura de crisis, malestar y descenso de la popularidad de Maduro. Además de ello, no está el fallecido presidente Hugo Chávez como líder del proceso y que de 19 elecciones solo perdió una, en 2007.
“Se han agravado la burocratización y la corrupción, que comprometen los recursos del país. Pero tampoco es que la oposición la tenga fácil, ya que están esperando que se agrave la crisis y sectores del capitalismo están poniendo sus ingredientes para que eso suceda. Están esperando que se produzca el desgaste, no que mejore el país”, sentenció Gómez.
Consultado sobre el tema, el secretario ejecutivo de la MUD, Jesús “Chúo” Torrealba, manifestó a este rotativo que el 6-D es una elección “complicada para ellos (el Gobierno), una derrota segura, ahora, en el caso nuestro es la elección más exigente. Tenemos el logro electoral prácticamente asegurado pero debemos convertirlo en victoria política, eso implica de parte nuestra, en primer lugar, madurez; en segundo lugar, capacidad de conducción; desprendimiento, estar a la altura de la crisis que vive el país. Tenemos que reinventar la unidad para asumir las grandes responsabilidades que el pueblo va a poner en nuestras manos a partir de diciembre”.
En cuanto a lo que proyectan los sondeos de opinión, el presidente de Datanálisis, Luis Vicente León, manifestó que las encuestas nacionales indican fuerte ventaja de la oposición sobre el chavismo, pero no se puede proyectar diputados con eso.
“El Gobierno ha desplegado toda su estrategia para ir a la elección e intenta dar la batalla, aunque arranca con lastre. Intenta tomar ventaja de que el presidente Chávez es 30 puntos más popular que el presidente Maduro”, por lo que piensa que los afiches de campaña saldrán con la imagen del líder de la “revolución”.
León agregó, a través de su cuenta en Twitter, que “la crisis económica es el problema central para el mensaje chavista. La gente responsabiliza al Presidente y los distractores no funcionan. La oposición lleva la ventaja de su lista y tarjeta unitaria y del voto castigo, pero es débil en mensaje y liderazgo”.