Leopoldo López Gil, padre del opositor Leopoldo López, quien se encuentra recluido en Ramo Verde, afirmó que el expresidente español José Luis Rodríguez Zapatero no «va como mediador neutral a Venezuela», pues se reúne solo con el gobierno y no con la oposición».
López Gil, quien vive en Madrid, pues el gobierno español le concedió la nacionalidad española por persecución política y judicial por del gobierno dijo en una entrevista a antena 3 que Zapatero «goza de mi estima como persona, pero creo que ha ido equivocadamente a apoyar algo que él sabe que no debe apoyar, que es un gobierno dictatorial. No está yendo como mediador neutral a Venezuela, ya que cada vez que va se reúne con el gobierno y no con la oposición, no es un fiel de la balanza».
Si viajara a Venezuela asegura que le «incautarían el pasaporte y la policía me llevaría al tribunal» donde «quedaría en la voluntad del juez qué hacer conmigo. Por mi edad, correspondería cárcel domiciliaria».
En una entrevista en Espejo Público, López indicó que «Venezuela vive al margen de la ley».
La última vez que habló con su hijo fue hace año y medio, gracias a un ‘puente’ que hicieron en una llamada telefónica que iba dirigida a Lilian Tintori. Subraya que es «muy duro» vivir así, y explica que cuando Leopoldo cumplió mil días encarcelado, le envió una carta que nunca le llegó, por lo que decidió publicar una carta en el diario El Nacional, pero le pasaron el periódico con la carta recortada. «De todas las que él me ha escrito sólo he recibido dos porque no pasan la censura», ha añadido.
López ha indicado que sabe por su mujer y su hija que Leopoldo «está bien desde el punto de vista moral e intelectual» en la cárcel de Ramo Verde, «tratando de orientar al país desde la cárcel en cuanto a las acciones a seguir».
Sobre la protesta que Lilian y su esposa hicieron frente al Vaticano para exigir la libertad de los presos políticos en Venezuela, afirmó estar decepcionado pues «el Vaticano goza de la buena fe e intentó crear las condiciones para que se diera un diálogo para lograr acuerdos, pero se mostró bastante frío».
López explica que lo que piden es: libertad para los presos políticos, celebración de unas elecciones para lograr un referéndum revocatorio, elecciones para gobernadores y alcaldes, cambio de los rectores del consejo electoral, respeto a la asamblea, y sobre todo ayuda humanitaria para Venezuela en cuanto a alimentos y medicinas.
Afirma que no confía «en el gobierno de Venezuela, pero esperaba más del Vaticano. Creo que estamos en manos de una dictadura, igual que en Cuba, donde no se celebran elecciones salvo aquellas que puedan ganar».