—Aunque ha acumulado muchas victorias y prácticamente ha cauterizado a la oposición, porque la oposición no existe, no tiene ninguna fuerza ni capacidad de negociación frente al Gobierno, pero hay que decir que aquí el principal enemigo del Gobierno es él mismo, se encuentra con una crisis económica desastrosa y se resiste por sus propios atavismos ideológicos a buscar asesoramiento entre los expertos.
Se ve que hay una intención de hacer un viraje económico, pero la asesoría que busca no es la más calificada, hace un primer intento de reforma que ya estamos viviendo, pero que está condenado a muerte y vendrá otro plan y así, pero hasta que el gobierno no entienda que tiene que hacer un programa económico de acuerdo con las leyes de la economía, de la ciencia, va a seguir fracasando para desgracia de los venezolanos.
—¿Entonces no ve oportunidades con las medidas económicas ya anunciadas por el Ejecutivo?
—Todavía no hemos llegado al noveno círculo del infierno, pero mientras el Gobierno no haga lo que tenga que hacer bien hecho, el país sigue bajando piso por piso (…) esto ha pasado en otros países y yo en los últimos días he citado a Brasil, Argentina, con crisis parecidas de hiperinflación, en Brasil hicieron un primer programa llamado el Plan Cruzado y después otro y así, lo mismo ocurrió en Argentina, dos o tres planes consecutivos, hasta que por fin decidieron hacer las cosas bien.
Debe hacerse un plan integral, eliminar los controles, de precios, de cambio, permitir la libertad económica plena, privatizar empresas, hacer que el gasto público sea eficiente y transparente, eso requiere una decisión política seria, el Gobierno debe deshacerse de más de mil y pico de empresas que tiene, que dan pérdidas, son unos cánceres.
—¿Para salir del problema económico hay que resolver el político?
—Yo desearía que el Gobierno actual fuera el que resolviera la crisis económica y tomara las medidas que hay que tomar, y da la impresión que Maduro está entendiendo que hay que cambiar, desgraciadamente a él le va a costar entender que es lo que tiene que hacer porque tiene la cabeza llena de cucarachas revolucionarias, pero ya empezó liderando el cambio, eso es un avance en relación con las cucarachas ideológicas, se está equivocando y ha hecho un esquema absurdo, pero que representa un avance con respecto a hace mes y medio.
Lo que tendría que hacer una oposición sensata y racional es criticar ese programa y proponer lo que hay que hacer para que el Gobierno tome las medidas que son necesarias para rescatar a la gente de las miserias, si aquí hubiera un programa económico efectivo en un tiempo prudencial la situación de las mayorías cambiaría (…).
—¿Qué piensa de la oposición?
—Quedó prácticamente extinguida con su política abstencionista y radical, desapareció, y en este momento no termina de entender que la única vía posible para reconstruir la fuerza es la electoral, llegarle a la gente, decir que la vía es la electoral, la única manera de demostrar ante el país que tienen fuerza es ganando una cantidad de concejos municipales y las elecciones que vengan. Es la única vía, todo lo demás es el desastre, los que se inventaron rutas distintas, que si la calle, las manifestaciones, el golpe democrático, la intervención militar, se demostró que eso no va, todo lo bueno que la oposición ha conseguido es por el camino electoral.
(…) Aquí lo clave es que la oposición asuma que tiene que volver a las elecciones, allí están las municipales (…). Capriles; por ejemplo, infundió un partido para apoyar a los candidatos de los concejos municipales (…).
—¿Cree que la oposición ya esté reflexionando? Por ejemplo, Henrique Capriles con un partido nuevo, además validado por el CNE…
—Hay algunos grupos dando unos pasos tímidos, pero todavía con mucho miedo, porque el chantaje radical se hizo terrible por culpa de ellos mismos, porque ellos fueron los que dijeron también que no había que ir a votar, ahora tienen que recoger el agua derramada y hacer que la gente crea nuevamente en el voto no será fácil.
—¿Usted cree que el Gobierno y la oposición puedan en algún tiempo reconocerse el uno al otro?
—En este momento yo veo que estamos viviendo la invasión zombie, el apocalipsis zombie, todo el mundo cree que no hay que votar, que todo intento de negociación o diálogo es un crimen, pero no existe una vía alternativa; es decir, si tú dices eso y, al mismo tiempo, tenemos 10 focos guerrilleros funcionando, entonces está bien, ustedes creen en eso, yo lo llamo apocalipsis zombie porque siempre hubo abstencionistas y radicales, pero los partidos con su política electoral la debatían con la gente y se iban a elecciones y ganaban, pero este año fueron los partidos los que desacreditaron los votos, a (Henri) Falcón, volvieron aserrín a los partidos, ellos mismos se hicieron el peor de los suicidios.
—Hay factores en la oposición que hasta hablan de quiebre en el Gobierno, ¿qué lectura da a eso?
—Si claro, además les están alimentando esos ‘humitos’,hay unos irresponsables que vienen diciendo desde hace cuatros años que el final está cerca, yo lo vengo oyendo desde 2014, dicen que “ya falta poco”, “ya vamos”, “esto está de salida”, “ya esto se acaba”.
—¿Y no es así? ¿Por qué que se habla de muchas cosas, intervención militar, gobierno de transición?
—Los golpes militares son una desgracia (…), ahora, en el programa político de una fuerza democrática la desgracia no puede estar como primer presupuesto, la salida para los venezolanos es pacífica, no debe haber muertos, si logramos una salida democrática como la que siempre está planteada es la realización del proyecto humanista de un cambio (…) Todos los que están hablando de golpes militares, invasiones, están pensando en la muerte (…) nosotros queremos hacer un cambio sin muerte.
—¿La comunidad internacional debe apuntar a la negociación?
—Si leemos los mensajes de la comunidad internacional que hace unos meses estaba sugiriendo una salida de fuerza y una invasión, si leemos hoy lo que dice el Grupo de Lima que cambió radicalmente, que prácticamente descabezó a Almagro, que el propio Almagro tuvo que retractarse de su apuesta de invasión a Venezuela, lo que está pasando en la Unión Europea con el caso venezolano proponiendo diálogo, nos damos cuenta que esa ilusión malvada está desapareciendo.
Ya la comunidad internacional no está diciendo lo mismo que decía hace dos ni cuatro meses atrás cuando las elecciones, ese cambio creo que debería llevar a los factores internos que están proponiendo salidas de fuerza , a los radicales, a entender que eso ya se acabó, ya la idea desbocada, demencial que llegaran aquí los marines, pasó, porque los factores que podían impulsarlo se han retractado (…).
—¿Qué rescata de la oposición, salvaría a algunos personajes?
—Yo estoy pensando básicamente ahora en la gente de las regiones, de los estados, en los poquitos alcaldes, en los gobernadores de oposición que están dando una lucha heroica, particularmente la gobernadora de Táchira, Laidy Gómez, que aparece como una gran figura política nueva, yo creo que por allí van las cosas y nosotros vamos a hacer un esfuerzo, desde el Proyecto Entendimiento Nacional al que pertenezco, de irnos a los estados y tratar de ayudar para que aparezcan liderazgos regionales e impulsarlos.
—¿Qué intuye en la visita nuevamente del expresidente español, Rodríguez Zapatero, a Caracas?
—Yo quisiera saberlo, pero me han dicho, no lo tengo confirmado, que Zapatero está negociando el problema de la Constitución, y la posible participación de la oposición en el proceso del referéndum aprobatorio.
—¿Debe la oposición participar en ese posible evento, rechazar la propuesta de nueva Constitución?
—Por supuesto que sí, cómo es posible que un grupo de venezolanos se vaya a salir de una cosa tan importante como lo es una nueva Constitución que los podría regir más adelante. Ahora para que esa consulta se dé, va a depender del Gobierno, porque yo creo que anda enredado con la materia económica, pero uno nunca sabe y de repente para distraer la crisis lanzan el llamado.