En vísperas del Carnaval, la expectativa de los venezolanos es enorme, por aquello de que en esta fecha se ha hecho histórico el lanzamiento de medidas de ajuste económico.
Asimismo, —como reconocen algunos especialistas— la crisis económica criolla ha tocado fondo, aderezada por la caída del precio del barril de crudo ($24); pero la llegada de las tan anunciadas medidas “cruciales” para contrarrestar esta situación siguen postergadas, y en este momento debido “presuntamente” a que existen posiciones encontradas entre los involucrados en la toma de decisiones en la nación.
Pese a que una fuente contó que el viernes pasado, durante una reunión del Consejo con la Vicepresidencia económica, se acordó cambios en la política cambiaria, de formación de precios y la de gasolina, temas que están en manos de Maduro.
Las modificaciones en el sistema cambiario, medidas fiscales, reajuste de precios y aumento de la gasolina, continúan como ejes sobre los que se esperan correctivos “urgentes”.
En los pocos días transcurridos del 2016, el Ejecutivo ha dado algunas señales para empujar la salida de la crisis como reajustar el Gabinete económico, poner en marcha el reimpulso de nueve motores y creó el Consejo Nacional de Economía Productiva.
En esa tónica, a la fecha, el presidente Nicolás Maduro aprobó pasar la tasa de cambio para el sector exportador del Sicad al Simadi, decretó la moratoria para todo el año 2016 en la consignación de licencias de exportación y esta semana inició el Sistema Centralizado y Estandarizado de Compras Públicas.
Aunado a que dentro del Consejo convocó a distintos sectores y han desarrollado mesas de trabajo sobre los nueve motores (hidrocarburos, petroquímica, agroalimentario, minería, telecomunicaciones e informática, construcción, Industria, industria milita, turismo), para plantear soluciones.
Sobre lo que el economista, Tony Boza, confirmó al rotativo que “se instalaron las mesas y equipos diferentes para trabajar el tema de la gasolina, cambiario, producción nacional y la nueva norma para estandarizar las compras”.
“Hay que estar pendientes porque el Presidente mismo va a dar las medidas, y ya una de las medidas se cumple como es la centralización de las compras”, agregó Boza.
Ante la sensación de que han pasado muchos días sin acciones, el asesor económico del Gobierno respondió: “Lo que pasa es que las medidas que se tomen debe llevar el sello de los consensos entre los distintos actores, porque de nada le sirve al Ejecutivo tomar unas medidas que nadie pueda ejecutar. Los días que se han invertido en las consultas, es precisamente para darle estructuración a las medidas”.
“No se quiere quedar en unas decisiones aisladas que no tengan receptores, creo que la clase política debería estar interesada en que las medidas tengan raíces y capacidad de implementarse, más que en simples anuncios televisivos”, describió el economista que desde finales del año pasado integra el equipo evaluador de Gobierno.
A pesar de la aclaratoria anterior, el gobernador de oposición, Henri Falcón, este lunes se pronunció en contra de cómo se vienen tomando las decisiones y declaró que se retiraba del Consejo Nacional de Economía Productiva, al cual había sido invitado a participar.
El gobernador del estado Lara dijo que “no vamos a asistir hasta tanto no hayan decisiones que de alguna manera muestren voluntad no solo de rectificar por parte del Gobierno, sino que generen un ambiente de confianza frente a serios problemas que vive el país”.
Destacó que hasta ahora no hay información de los resultados de las mesas, en términos concretos, contribuyendo a una mayor incertidumbre.
En opinión de Víctor Álvarez, exministro de industria, “las medidas que se anuncien deben tener un impacto real y no sean solo un saludo a la bandera”.
Describió que “para superar la grave crisis económica en la que se está hundiendo el país, al menos, debería de tomarse un conjunto básico de medidas que ayuden a corregir las distorsiones cambiarias, fiscales, monetarias y de precios que se han traducido en una creciente escasez de productos básicos y en una voraz inflación que está azotando a la población”.
Cualquier anuncio menor, por debajo de ese programa básico será absolutamente deficiente, incompleto y no tendrá la potencia o fuerza para enderezar el rumbo de la economía, acotó.
Sobre cuáles deben ser esas medidas, apuntó de primero sincerar el precio de la gasolina y que tenga un nivel que permita recuperar los costos de refinación de transporte y de comercialización (…)
En cuanto al Consejo de Economía y los motores dijo que “ninguno de esos motores podrá volar o despegar en medio de esa borrasca, pues lo primero que hay que hacer es despejar la turbulencia macroeconómica que influye en las distorsiones”.