El presidente Nicolás Maduro decretó «estado de emergencia económica» por 60 días para atender la grave crisis del país, poco antes de que rinda su informe de gestión por primera vez ante un parlamento de mayoría opositora.
«Se declara el estado de emergencia económica en todo el territorio nacional de conformidad con la Constitución de la República Bolivariana de Venezuela y su ordenamiento jurídico, por un lapso de sesenta días (60)», publicó este viernes la gaceta oficial.
La esperada alocución del presidente, programada para las 17H00 locales (21H30 GMT), ocurre en plena crisis institucional desatada tras la instalación hace diez días de la nueva Asamblea Nacional, donde la oposición tiene la mayoría calificada, por primera vez en 17 años de gobierno chavista.
El presidente había anunciado que presentaría en breve un plan con medidas de impulso a la producción frente a la dependencia casi total del petróleo -fuente del 96% de divisas-, cuyos precios han caído por debajo de 30 dólares el barril.
El país petrolero con las mayores reservas de crudo del mundo sufre una severa escasez de alimentos y medicinas, una inflación de más del 200% y un déficit fiscal de alrededor del 20%, según economistas privados.
«A los que están en las colas, a los que tienen problemas para acceder a las cosas, estamos trabajando para ellos», dijo Salas, considerado del ala radical de izquierda.
Maduro sostiene que el país está en una «tormenta» económica de la que sólo puede salir «con más socialismo», frente a un «parlamento burgués» aliado con Estados Unidos que busca imponer su «modelo neoliberal» de privatizaciones y acabar con las conquistas sociales de la revolución.
«Si el discurso es el mismo (guerra económica, imperialismo, controles, amenazas), lo único distinto que pueden ser los resultados… es que sean peores», advirtió el economista Luis Vicente León, presidente de Datanálisis.
Analistas independientes recomiendan la unificación de los tres tipos de cambio -más el del mercado negro 125 veces mayor que la tasa más baja oficial-, la eliminación del control de precios, aumentar el precio de la gasolina que es casi regalada en este país, estímulo a la inversión privada y reducción del gasto público.
«Éste es un gobierno impredecible. El presidente tiene que hacer ajustes pero no aislados, tomar decisiones sobre cómo va a resolver el déficit del 22%. Este año la contracción económica debe estar en el 6,8% y podría ser peor», anotó el economista José Casique.
Los analistas temen que el choque de poderes postergue la atención de la crisis, prioridad de los venezolanos. Símbolo del enfrentamiento es la sede del parlamento, ahora sin los retratos de Hugo Chávez que mandó a retirar Ramos Allup.
Ministro de economía
El ministro de Economía, Luis Salas, ofreció este viernes detalles sobre el Decreto de Emergencia Económica en todo el país, publicado en Gaceta Oficial Extraordinaria, número 40.828, vía decreto 2.184.
“Queremos transmitir la mayor tranquilidad posible al pueblo venezolano, son medidas que están tomadas para proteger al pueblo, no para ir contra el pueblo (…) Un llamado de optimismo y esperanza (…) seguros estamos que de aquí en adelante estamos dando un paso histórico, no solo ara superar la coyuntura difícil que estamos atravesando y la vamos a superar sino para ponernos en mejor posición y construir la Venezuela que todas y todos queremos, una Venezuela productiva, independiente, incluyente”, dijo el ministro en su mensaje.