El presidente de Venezuela, Nicolás Maduro, consideró como una «señal extraordinaria» para estabilizar el mercado petrolero la cita del próximo miércoles en Estambul entre los países miembro de la OPEP y otros productores ajenos al cartel.
«Es una señal extraordinaria, la reunión de países miembros OPEP y no OPEP, el 12 de octubre en Estambul», dijo Maduro durante la firma de acuerdos sobre energía con la empresa rusa Rosneft en el palacio presidencial de Miraflores.
El mandatario indicó que se trata de una «reunión especial» al margen del Congreso mundial de energía, que se suma al acuerdo alcanzado por los socios de la OPEP el pasado 29 de septiembre en Argel para reducir su producción.
Enfrentando a una severa crisis económica que minó su popularidad, Maduro reiteró que pese a que el consenso ha tenido un impacto positivo, el precio del crudo sigue siendo bajo, por lo que la aspiración de Venezuela es seguir avanzando para equilibrar las cotizaciones.
