El presidente venezolano Nicolás Maduro anuló el martes su participación y su intervención en la apertura de la 36ª sesión del Consejo de Derechos Humanos de la ONU en Ginebra, cuando su país atraviesa una grave crisis política, económica e institucional.
«El presidente Maduro no va a intervenir en el Consejo de Derechos Humanos. Está previsto que el ministro [canciller] Arreaza Montserrat lo haga en su lugar» indicó un portavoz de la institución en una nota enviada a los medios, sin más explicaciones.
Maduro había anunciado el lunes su venida el 11 de septiembre a Ginebra. La anulación de su visita se produce pocas horas después de ese anuncio. Tenía previsto dirigirse a los representantes de los 47 Estados miembros del Consejo, tal como lo hizo ya en noviembre de 2015.
El jefe de Estado venezolano, que acudió entonces acompañado por su esposa, denunció ante la ONU el «acoso permanente» que sufre su país, y exigió «el máximo respeto».
