El presidente de la República, Nicolás Maduro, expresó, la tarde de este miércoles, que “nadie quiere tener la frontera cerrada, pero fue una obligación”.
“Tenemos que construir una nueva frontera, donde como pueblos hermanos nos ayudemos. Tenemos que liberar la frontera de todos los vicios”, aseveró a través de un contacto telefónico con el vicepresidente Jorge Arreaza, quien se encontraba en una fábrica de carrocería de sistemas de transporte del municipio Ureña, en el estado Táchira.
Maduro reiteró que nadie quiere un conflicto en las zonas fronterizas “pero lo que tampoco queremos es que sea un grupo de gente armada y gente contrabandista, ni que el 80% de los productos que se venden del lado de Colombia vengan de procesos comerciales y productivos de Venezuela. Necesitamos una frontera sana, trabajadora, segura. Una nueva frontera”.
A los trabajadores y comerciantes que hacen vida en frontera, tanto del lado venezolano como del colombiano, les ofreció todo el apoyo “para que todos los emprendimientos, todos los proyectos, todo el trabajo de ustedes vaya a buen puerto. Todas estas empresas que están visitando, Jorge, son la base de la frontera, vamos a apoyarlos y vamos a seguir invirtiendo”.
