El diputado a la Asamblea Nacional, Juan Pablo Guanipa, visitó las instalaciones del Hospital Chiquinquirá de Maracaibo, allí pudo palpar la realidad que se está viviendo en la región zuliana por la escasez y desabastecimiento de alimentos, niños con graves cuadros de desnutrición.
En su recorrido conoció a Jonaiker Montiel, quien desde hace cuatro meses, su casa es un cuarto compartido en el piso siete del hospital: el de los niños desnutridos. Aún temeroso, pero ya más despierto, se atreve a dar unos pasos. Se sujeta de la pared para moverse dándole la espalda a su madre Marbelis González, wayuú de 25 años y madre de cuatro hijos. Se arriesga a volver a caminar solo por ir tras los colores de una tela y su madre se lo permite puesto que “su semblante ha mejorado con oración y la ayuda de los doctores y mucha gente” que colabora con alimentos y medicamentos.
Jonaiker, con un año y cuatro meses, sufre de desnutrición por causas “corregibles”. “Vivimos en Mara. Lo que gana mi marido no nos alcanzaba para nada. A veces comíamos sólo una vez al día y eso no es bueno para un niño de menos de un año porque ni comía bien el, ni yo le podía dar teta porque tampoco estaba comiendo. Tengo una hija con síndrome de Down y me tocó dejarlos solos para ir a trabajar. Eso fue peor. Se le bajaron las defensas, se enfermó de diarrea y los médicos nos dijeron que tenía que quedarse en el hospital porque estaba desnutrido. Desde que llegué con él al hospital no he visto a mis otros hijos y tampoco como bien porque nadie puede traerme de comer. Gracias a Dios está mejorando y sé que pronto nos vamos a ir a la casa”, relató González.
Solo en ese centro de salud, ubicado en el casco central de la capital zuliana, hay 19 niños con casos similares, sin contar con los que son atendidos en la emergencia y deben quedarse en observación, mientras se desocupa una cama en el piso.
