La canciller de Venezuela, Delcy Rodríguez informó este lunes en horas de la tarde que el gobierno venezolano llamó a consulta al encargado de negocios en Estados Unidos, Maximilien Arveláiz.
La información la ofreció a través de su cuenta en twitter @DrodriguezVen. “Hemos llamado a consulta de inmediato a Maximilien Arveláiz, Encargado de Negocios en Estados Unidos”, escribió en la red social.
El anuncio se produjo luego de conocerse nuevas sanciones a funcionarios venezolanos señalados por la Casa Blanca de violación de derechos humanos y corrupción.
Más temprano, la canciller afirmó en rueda de prensa que Venezuela definirá próximamente la cifra de funcionarios a la que Estados Unidos deberá llevar en los próximos días su plantel de diplomáticos en Caracas.
En medio del aumento de las tensiones entre Caracas y Washington que se mantienen sin embajador desde el 2010, Rodríguez dijo en conferencia de prensa que pronto el gobierno venezolano dará a conocer por los canales diplomáticos la cifra que corresponde de los funcionarios que deberán quedarse en la Embajada de Estados Unidos en Caracas, y sostuvo que la medida estará basada en el «principio de la proporcionalidad».
La ministra consideró como «incorrecta» las versiones de prensa, atribuidas al funcionarios del Departamento de Estado, de que Venezuela tendría 74 diplomáticos en Estados Unidos, e indicó que «yo como canciller conozco cuantos diplomáticos tienen ellos acreditados en Venezuela, y también conozco cuantos diplomáticos tenemos nosotros acreditados ante el gobierno de Estados Unidos», pero no precisó cifras.
Las declaraciones de Rodríguez coincidieron con la decisión de la Casa Blanca que este lunes ordenó congelar bienes en territorio estadounidense de siete funcionarios venezolanos, al declarar a la nación sudamericana como amenaza extraordinaria para la seguridad nacional y política exterior estadounidenses.
Al ser preguntada por la AP en que situación quedan las relaciones entre Venezuela y Estados Unidos en este momento, Rodríguez dijo que: «Nosotros insistiremos en relaciones de respeto y de igualdad soberana entre los países».
El gobierno venezolano anunció el 2 de marzo que daría un plazo de dos semanas a Estados Unidos para presentar «el plan en cuanto a la clasificación de rango de funcionario» que deberán permanecer acreditados en el país sudamericano. En esa oportunidad Rodríguez señaló que Estados Unidos tendría que hacer una «adecuación a un número de 17 funcionarios» que deberán quedarse en la representación diplomática en Caracas.
El presidente venezolano anunció el 28 de febrero una serie de acciones diplomáticas hacia Estados Unidos que incluyeron la reducción del personal diplomático, el requerimiento de que toda reunión que vayan a hacer en Venezuela los funcionarios estadounidenses «debe ser notificada y autorizada previamente», y la exigencia de visa para los turistas estadounidenses.
El gobierno también puso en vigencia la prohibición del ingreso al país del expresidente George W. Bush, el ex vicepresidente Dick Cheney, el exdirector de la CIA George Tenet y los congresistas Ileana Ros-Lehtinen, Mario Díaz-Balart, Bob Menéndez y Marco Rubio. En las últimas semanas han surgido nuevas fricciones entre Washington y Caracas tras las acusaciones de Maduro de que desde Estados Unidos se estaría conspirando contra el gobierno venezolano, señalamientos que han sido rechazados reiteradamente por voceros del Departamento de Estado.
A inicios de febrero el Departamento de Estado suspendió las visas a 32 funcionarios venezolanos, entre ellos siete acusados de violar derechos humanos durante las protestas callejeras que dejaron 43 muertos el año pasado en el país sudamericano y otros nueve señalados de incurrir en actos de corrupción.
Washington anunció la medida poco después de que Maduro acusó al vicepresidente Joe Biden de conspirar para derrocarlo. Los 32 sancionados se suman a los 24 funcionarios venezolanos a los que Estados Unidos suspendió la visa en julio pasado.
Gobierno de Venezuela
El presidente de la República, Nicolás Maduro, anunció el pasado sábado 28 de febrero medidas contra el gobierno de Estados Unidos que incluyen la prohibición de entrada al país de siete funcionarios estadounideneses: George W. Bush, Dick Cheney, George Tenet (ex director de la CIA), Bob Menéndez, Marco Rubio, Ileana Ros-Lehtinen y Mario Díaz-Balart. Las acciones calificadas como recíprocas por el obierno venezolano, incluyen la solicitud de visas para los ciudadanos de ese país norteamericano que tengan planes de ingresar a Venezuela.
En esa oportunidad el Jefe del Estado venezolano afirmó: “Yo lamento mucho, presidente (Obama) que usted se haya dejado llevar por un callejón sin salida… de manera arrogante se haya negado a hablar conmigo para resolver los asuntos entre Venezuela y Estados Unidos… Rectifique a tiempo porque el camino que ha tomado solamente lo va a marcar… y lo va a dejar machado como quedó George W. Bush con Venezuela”.
“Estados Unidos, con la lista secreta de funcionarios pretenden condenar a las autoridades políticas por combatir las guarimbas y defender a Venezuela (…) No reconocemos esa ley”, exclamó durante esa alocución.
El Gobierno también anunció la reducción de personal diplomático estadounidense en Venezuela bajo el proporcionalidad recíproca, y acordó reducir el número a 17 funcionarios, la misma cantidad que tendría Venezuela en esa nación.
Sobre la cifra la Casa Blanca ha dicho que son 74 los diplomáticos venezolanos en Estados Unidos, en tanto que la canciller Delcy Rodríguez insiste que se trata de “una cifra incorrecta” y que en los próximos días abordarán ese tema por la vía diplomática.