El nuevo presidente de Fedecámaras, el zuliano Francisco Martínez, aseguró ayer que la nueva gestión de la organización debe estar abocada a influir en los cambios económicos del país.
“Nosotros desde Fedecámaras podemos realizar muchos aportes a la nación, pues es innegable la actual crisis que estamos viviendo y la cual debe ser atacada de manera consensuada con ambos sectores del país. Esta es una gestión que hemos venido compartiendo un grupo de personas, que incluso hemos hecho hasta nuestra mea culpa de errores que hemos cometido en el pasado, los hemos asumido, y consideramos que debe pasarse la página y, por sobre todo, no volverlos a cometer”, destacó.
Aseguró Martínez, en una entrevista con el periodista José Vicente Rangel, que “el país está pidiendo a gritos que se acuerde que el sector público, el privado, los empresarios, los trabajadores y el Gobierno podamos sentarnos de una u otra manera ya a construir los acuerdos, esos acuerdos que son tan importantes para salir de la crisis. Creo que podemos destrancar este juego. Le tiendo la mano al pueblo de Venezuela y por ende al Gobierno nacional. La base es la confianza”.
El empresario precisó que la propuesta de la cúpula empresarial privada ante la crisis económica que atraviesa el país, incluye la revisión del régimen cambiario.
“Nosotros consideramos que hace falta un régimen un tanto más eficiente, para que la planificación de la compra de la materia prima, insumos intermedios y de repuestos, que son tan necesarios para la producción de bienes y servicios, deberíamos tener un sistema que vaya más tendiendo a ese régimen que permita una mayor planificación de nuestras empresas. Más que estar cuidando la fuga de capitales (…) hay que vigilar los capitales que quieran venir hacia Venezuela”, comentó.
Expresó que “mientras eso no ocurra (revisión del sistema cambiario), vamos a seguir teniendo problemas muy severos en la capacidad productiva, ese es uno de los cuellos de botella más importantes que tiene la producción”.
El empresario zuliano también opinó que “el excesivo control como la excesiva especulación son malas, creo que debería haber el control suficiente para que la especulación no exista, además, la mejor manera de controlar la especulación debe ser incentivando la producción nacional. Nadie especula con abundancia”.
Agregó que “deberíamos tener un Estado promotor y muy vigilante de que esas inversiones que vengan al país, tanto nacionales como extranjeras, permitan que estén seguras y más bien prosperen y se siembren en el país”.
“Si estamos incluidos y somos parte de la solución, porque yo creo que el mejor aliado del sector público es el privado, yo creo que el privado tiene muchísimo que darle a este país” con el Ejecutivo, concluyó.