París, Francia | AFP | viernes 04/08/2017 Francia condenó este viernes los «actos de violencia» en Venezuela y llamó a una «desescalada» en el país latinoamericano, tras cuatro meses de protestas contra el gobierno de Nicolás Maduro que han dejado al menos 125 muertos.
«Francia deplora la evolución de la situación en Venezuela y condena los actos de violencia, que se han agravado en los últimos días y han dejado, nuevamente, numerosas víctimas», señaló la presidencia francesa en un comunicado.
Asimismo, el Elíseo llamó a una «desescalada» en el país, que vive desde el 1 de abril una fuerte convulsión con protestas casi diarias y sufre una de las peores crisis económicas de su historia.
La presidencia francesa señaló además que «en concertación con sus socios europeos y en apoyo a los esfuerzos de los países de la región seguirá apoyando cualquier mediación que permita la reanudación de un diálogo creíble, sincero y serio entre el gobierno y la oposición».
El diálogo, «es la única solución posible para sacar al país de la crisis que vive y de la que el pueblo venezolano es la primera víctima», recalcó.
Sobre el arresto el martes pasado de los dos dirigentes opositores Leopoldo López y Antonio Ledezma, la presidencia francesa dijo su detención es una «señal muy negativa» que «marca una nuevo grado en la confrontación y no ayudará a restablecer la confianza».
López y Ledezma, que cumplían prisión domiciliaria, fueron detenidos en la madrugada por agentes del servicio de inteligencia, acusados de planear fugarse y de hacer llamamientos contra las elecciones impulsadas del presidente Maduro.
Ambos fueron recluidos en la prisión militar de Ramo Verde, en las afueras de la capital, según confirmaron abogados y familiares.
El gobierno de Venezuela se prepara para instalar el viernes la Asamblea Constituyente impulsada por Maduro, fuertemente cuestionada por la comunidad internacional y cuya elección es investigada por «fraude».
Estados Unidos, la Unión Europea y una decena de países latinoamericanos, como Colombia, Argentina y Perú anunciaron que no reconocen la Constituyente por considerarla una amenaza a la democracia.
Maduro sostiene en cambio que la Constituyente recuperará la paz y rescatará la colapsada economía del país petrolero, asfixiado por una severa escasez de alimentos y medicinas, y una brutal inflación.