Para la Jennifer McCoy, directora del Instituto de Estudios Globales del Georgia State University, los líderes políticos de Venezuela, oficialistas y opositores, deberían concentrarse en las soluciones a la situación del país, “en vez de buscar la manera de mantenerse en el poder”.
En entrevista con PANORAMA, la exrepresentante del Centro Carter, quien realiza un estudio en Latinoamérica sobre las dinámicas de polarización política y social, expresó su temor de que en los próximos meses predomine la agenda electoral.
—¿Puede haber reconciliación en Venezuela? —En este momento con la crisis de salud, comida, es imprescindible que los sectores hablen, que haya algún acuerdo entre el Gobierno y la oposición en la Asamblea Nacional sobre una ruta para enfrentar esta situación, pero es difícil por como funciona la política, y los líderes no quieren tomar decisiones difíciles que pueden producir un castigo de los votantes. Ese es el dilema en la democracia. La democracia demanda liderazgos, pero a veces es difícil que la gente siga el liderazgo cuando están tomando decisiones difíciles. Es importante que en Venezuela el Gobierno y los otros factores, otros líderes políticos, actores especiales, líderes académicos, de los medios, expliquen a toda la población que el país debe tomar decisiones y que se debe sacrificar algo, entonces el país debe decidir que van a sacrificar. Hay que traer las medicinas, la comida, pero hay que pagar las deudas, eso demanda un diálogo nacional, todos pueden participar.
—¿Ve voluntad en este momento? —No veo. El Gobierno anunció algunos encuentros, está tomando algunas decisiones, pero no es suficiente. Y me parece que la oposición no quiere ayudar al Gobierno a superar la crisis, no he visto interés, pero yo creo que si lo hicieran podrían recibir crédito para ayudar al país. Y para el Gobierno con elecciones llegando otra vez, eso pone las cosas difíciles para los políticos al momento de las decisiones (…)
—Oficialismo-oposición ahora están en el poder. ¿Podrán aceptarse? ¿Cómo gobernar así?
—El mecanismo democrático funcionó el año pasado. El partido de Gobierno aún mantiene varias posiciones, lo digo en el sentido de que no han cambiado a la Corte Suprema (TSJ), al Consejo Nacional Electoral ni a la Fuerza Armada Nacional, pero la oposición llegó a la Asamblea Nacional, eso implica que si se van seguir las reglas democráticas y constitucionales, el Ejecutivo y la Asamblea deben tomarse en cuenta. Eso es nuevo, sobre todo para los chavistas que venían acostumbrados a tener todo y no compartir el poder. Ahora hay que compartirlo y eso demanda un aprendizaje. Hemos visto al Presidente llegando a la AN para dar su mensaje, también ha ido el vicepresidente y los ministros. Estamos viendo que se están acostumbrando, los chavistas están asistiendo a la AN, pero eso toma un poco de tiempo.
La oposición en la AN ha dicho públicamente que le dan seis meses al gobierno de Maduro… Sí,lo sé. No es bueno porque la población lo que está esperando son respuestas a sus problemas concretos. Hay una discrepancia entre líderes políticos y el pueblo. Los líderes deberían estar concentrándose en las soluciones a la situación de Venezuela en vez de buscar la manera de mantenerse en el poder. Eso es algo común en la política, pero lo que se demanda es un liderazgo que esté motivado por el interés nacional y colectivo.
—Y la situación se complica más con la caída de los precios del petróleo… —(…)La población debe reconocer que el futuro no va ser el petróleo. Estamos viendo varios casos en el mundo en el que se está trabajando en alternativas para la energía (…) el petróleo no tendrá el mismo papel que tenía antes en Venezuela. Eso yo creo que es un aprendizaje importante para Venezuela, no pueden esperar y depender de eso.
—¿Cree usted que eso se está entendiendo, ha sido explicado? —No lo veo. Es importante para toda la población entenderlo. Hay que buscar otras alternativas (…).
—Usted ha mencionado el calendario electoral y precisamente se esperan comicios regionales este año. ¿Va a predominar esa agenda en los próximos meses? —Temo que va a predominar la agenda electoral. Pero creo que el debate electoral debe ser sobre la economía, eso sería lo deseable y es lo que la gente tendría que demandar, preguntar a los candidatos, presionarlos, exigir su programa, sus soluciones, su propuestas, cómo van a trabajar con el Gobierno, con la seguridad.
—¿Serán clave los discursos y las propuestas en la AN? —Si, claro. La gente va a estar al pendiente del desenvolvimiento de la gestión, pero los votos regionales son diferentes a los nacionales. Para las regionales la gente normalmente toma una perspectiva más local, entonces van a evaluar cómo están gestionando sus líderes en las gobernaciones y van a decidir. Pero es muy posible en este contexto de cambio que está viviendo el país, políticamente a nivel nacional, que la gente pueda tomar eso en cuenta, va a ser interesante. Yo espero que la gente demande de sus candidatos. Lo bueno de los procesos electorales es que las personas vieron que tanto el Gobierno como la oposición pueden ganar.
—¿La oportunidad electoral este año la tienen ambos factores o será más difícil para el chavismo? — Dependerá de como lo manejen los dos durante este semestre. La oposición tiene el riesgo de parecer obstruccionista y si la gente lo llega a percibir así sería un punto menos para ellos, pero el desafio estará más en el Gobierno porque tiene que mejorar la calidad de vida del pueblo.
—Tras los comicios del 6D, ¿el sistema de votación sigue siendo confiable? —El propio sistema refleja lo que siente la gente. Puede producir los resultados de cualquier lado. A pesar de eso, todavía podrían darse muchas cosas para mejorar, sobre todo en lo pre-electoral y pos-electoral. La campaña y la precampaña no están muy reguladas, no están vigiladas para mantener la competitividad, hay que avanzar en eso. Y en lo pos-electoral cómo se manejan las investigaciones, necesitan ser más transparentes y rápidas.
—¿Lo dice usted por el caso de los diputados de Amazonas que fueron desincoporados por el TSJ? —Sí. Es un estado completo que no tiene representación en la AN, eso es un problema.
¿Usted es experta en estudios políticos, qué mensaje le daría al Gobierno y la oposición? —A los dos les diría que aunque sea difícil conciliar, en términos de costos políticos, los actores tienen la responsabilidad de buscar las soluciones y en este contexto va significar que compartan los costos, pero también podrían compartir los créditos si dan soluciones,pero ningún lado quiere compartir los costos políticos. Esa es la responsabilidad de los liderazgos políticos, de sentarse por el país.
—¿Ve cambios en la dinámica de los medios de comunicación? —Siempre el deber será informar y no politizar; además vigilar a los gobiernos y demandar la información. Me parece que ha habido un poco más de apertura. Los periodistas tienen acceso ahora a la Asamblea y el Gobierno ha estado participando en varios programas de opinión. Está cambiando un poco.